A la vera de la ruta provincial 7, la Escuela Rural Nº 87 de Colonia Inés y Carlota cumplió el pasado 5 de noviembre 112 años de historia.
Más de un siglo de enseñanzas, encuentros y recuerdos que siguen vivos en la memoria de quienes pasaron por sus aulas y encontraron allí mucho más que un lugar para aprender.
«Porque en sus aulas se construyen sueños, se aprende con el corazón y se deja una huella para siempre», expresa el mensaje con el que la institución celebró este nuevo aniversario.
Estas palabras cobran un significado especial cuando aparecen las historias de quienes alguna vez formaron parte de esa comunidad educativa.
Entre esos recuerdos hay uno que tiene como protagonistas a cuatro hermanos de Winifreda: Jorge, Darío, Cristian (Nano) y Pablo López Ávila. Su paso por la Escuela 87 quedó registrado en una fotografía que forma parte del álbum virtual de la institución y que permitió recuperar una pequeña historia familiar.
Pablo reconoció la imagen. «Yo soy el que está con delantal de jardín. Los otros dos son mis hermanos Darío y Jorge, y la docente es Celia Guinter», contó a InfoWini.
También rememoró que cursó allí hasta tercer grado, en 1992. Al año siguiente, la familia se trasladó a Winifreda para que los chicos pudieran continuar sus estudios secundarios. «Jorge egresó y nos vinimos a Wini para que siguiera la secundaria», expresó sin olvidar aquella etapa de su infancia.
Aquella fotografía, detenida en el tiempo, reúne una vez más a los hermanos Ávila en las aulas donde recibieron sus primeros conocimientos. También, rescata el nombre de una docente ya jubilada y evoca los días de escuela en una colonia rural, donde las distancias, los caminos y las familias del campo forman parte de la vida cotidiana.
A 112 años de su creación, el establecimiento educativo sigue siendo depositario de historias como estas, que viajan de generación en generación y que demuestran que una escuela no se mide solamente por los años que lleva abierta, sino también por las experiencias que deja en quienes alguna vez fueron sus alumnos.

17 alumnos.
Actualmente, la directora de la escuela rural es María Lucrecia Amrein, quien además de cumplir funciones de conducción está al frente de un aula. El equipo de trabajo está integrado por tres docentes de grado, un profesor de Educación Física, una profesora de inglés y una portera.
En total, concurren 17 alumnos, quienes cursan tres niveles educativos: Inicial, Primario y Ciclo Básico Rural con Itinerancia, denominación que recibe la propuesta secundaria para primero, segundo y tercer año.
En el marco de los festejos por el aniversario, la comunidad educativa compartió una jornada con las familias de los estudiantes. Entre todos pintaron los juegos del patio, un regalo para la institución que nació del trabajo compartido y del cariño por ese espacio utilizado diariamente.
Foto del recuerdo: Pablo, Darío y Jorge junto a su entrañable docente.




















