Winifreda celebró 30 años del Museo y sumó las obras de Bruno López

El Museo de la Comunidad de Winifreda festejó este domingo sus 30 años de existencia con una radio abierta conducida por Nilda Martina y la presentación del cantante Hilario Torres, quien interpretó canciones románticas del recuerdo. Además, una de sus salas incorporó una colección de huesoesculturas del recordado almacenero de El Guanaco, Bruno López, cedida por su familia y que quedó bajo custodia del museo.

En el marco de los festejos, la museóloga Claudia Visbeek repasó los orígenes de la institución, recordó a los vecinos que impulsaron su creación y destacó la importancia de preservar el patrimonio local. También reflexionó sobre los desafíos de acercar la historia a las nuevas generaciones en una época marcada por la tecnología y la inteligencia artificial.

Consultada sobre lo que significa haber formado parte del museo desde sus inicios y continuar vinculada a la preservación y conservación de su patrimonio, respondió: «Es muy emocionante porque cuesta creer que ya pasaron 30 jóvenes años».

Aclaró que si bien ya no forma parte de la Secretaría de Cultura municipal, área que dirigió durante muchos años, continúa colaborando con el museo y, en ocasiones, acompaña sus actividades con visitas guiadas.

Disfrutaron de un espectáculo musical.

Los primeros pasos. 

Visbeek recordó que la idea de crear un museo surgió en 1996, durante la primera gestión de la intendneta Adriana García, cuando un grupo cultural de la localidad advirtió que Winifreda todavía no contaba con un espacio destinado a conservar su historia.

En aquel momento, distintos pueblos pampeanos impulsaban la creación de museos en el marco de los preparativos para celebrar sus primeros cien años. Aunque a Winifreda todavía le faltaban años para alcanzar ese aniversario, la iniciativa encontró rápidamente el acompañamiento de numerosos pobladores.

«Muchísima gente se puso a trabajar y a buscar objetos», relató. Las primeras piezas se reunieron en el edificio ferroviario donde actualmente funciona la Casa de la Cultura y, en diciembre de 1996, abrió sus puertas el museo con los objetos recolectados hasta entonces.

Dos años después nació la Revista del Museo. Visbeek explicó que la publicación «no tenía una finalidad científica, sino que buscaba brindar un espacio para que los vecinos compartieran historias muy lindas de la localidad, anécdotas, hechos, diversos personajes. Así se fue rescatando la memoria popular».  

Entre las primeras donaciones destacó las realizadas por la familia Kasper, el doctor Dabor Duvokovic, antes de irse de la localidad, y Homero Santos, a quien «le debemos muchísimas fotografías y otros objetos».

También recordó a quienes integraron la primera comisión y trabajaron «en la búsqueda, limpieza, acondicionamiento y traslado de las piezas». Entre ellos mencionó a Serafina Onandia, Alberto «Tito» González, Norma Sonia Starik, Manuel Matalía, Rolando «Tití» Lince, María Kuhn, Héctor Díaz, Alejandro Cantera, Nélida Wilberger, Celia Ezquiaga, Gilda Gabellotta, Jorge Biglia, María Luisa González y Francisco Alfonso, impulsor de la revista del museo.

Panel explicativo de la obra de Bruno López.

Una colección «bajo custodia».  

El museo funciona actualmente en otro inmueble ferroviario, ubicado en la esquina de España y Alfonsín. Una de las novedades incorporadas a su patrimonio es una colección de huesoesculturas de Bruno López, un almacenero de la zona rural de El Guanaco que transformaba huesos de animales en coloridas obras artísticas.

Cabe recordar que el pasado 2 de octubre, durante la presentación del libro “Un artesano en el camino: biografía de Bruno López”, de la escritora Silvia Martín, sus familiares anunciaron su intención de donar parte de las piezas al museo. Finalmente, la colección quedó «bajo custodia» de la institución mediante un convenio con la municipalidad.  

«A las nuevas salas se agrega, en una de ellas, contextualizada con objetos de boliches de campo, la muestra de huesoesculturas de Bruno López, un vecino de la zona rural que tenía un almacén de ramos generales a la vera de la ruta nacional 35. En sus momentos libres, comenzó a dedicarse a darle otra vida a los huesos de animales que iba encontrando en el camino. Así empezó a pintarlos y a conformar esculturas que hoy se conocen como huesoesculturas. Son muy coloridas», manifestó Visbeek.

«En alguna ocasión pasó por aquí un crítico de arte- en relación a León Benaros-, las vio y, a partir de allí, difundió su obra en diversas revistas nacionales. También estuvieron expuestas en Buenos Aires. Hubo un cineasta, Jorge Prelorán, que hizo un trabajo audiovisual con las huesoesculturas. Tuvieron una trascendencia que fue más allá de la localidad», amplió. 

«López falleció en 1960, y su familia conservó sus obras durante décadas en cajas embaladas. Ahora, a partir de un convenio que hicieron con la Municipalidad de Winifreda, varias de ellas quedan en custodia en el Museo de la Comunidad de Winifreda», indicó. 

La colección ya se encuentra en el Museo.

Memoria vs. la tecnología. 

-Claudia, en una época marcada por la tecnología y los cambios en las formas de comunicarnos, ¿Qué desafío enfrenta el museo para acercar su rica historia a las nuevas generaciones?  

-Algo muy importante que puede aportar el museo es mantener viva la memoria de la comunidad, porque hoy en día todo se averigua a través de la inteligencia artificial. La gente la consulta como si fuera la fuente primaria y los museos, igual que las bibliotecas, son nuestros reservorios de cultura, donde se custodia precisamente todo ese acervo que nos identifica. En el museo, particularmente, tenés la oportunidad de entrar en contacto con el objeto, de verlo en todas sus dimensiones. Además, podés contar con la presencia de una persona que puede recrear las historias de los objetos que aquí se guardan.

También destacó el valor de las visitas escolares, durante las cuales puede contarles a los chicos quién donó cada pieza y qué relación tiene con la historia del pueblo.

«Los jóvenes pueden encontrar en el museo recuerdos de sus padres, sus abuelos y bisabuelos», señaló.

Foto: Las huesoesculturas de Bruno López, en los 30 años del museo. 

Video del show musical. 

Las “huesoesculturas” de Bruno López llegarán al museo de Winifreda

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