Veterinario de Winifreda: «Un año favorable para la inseminación»

«Este año fue muy bueno en términos de inseminación. Los productores agropecuarios están apostando cada vez más a mejorar la genética de sus rodeos», destacó el veterinario de Winifreda Mario Corredera, al referirse al avance de esta práctica en la producción ganadera.

El profesional participó de una intensa jornada de trabajo en un establecimiento rural ubicado a unos 8 kilómetros de Eduardo Castex, donde junto a sus colegas Leandro Torres y Marcelo Fiorito llevaron adelante tareas de reproducción bovina. En total, inseminaron 300 animales, entre vacas y vaquillonas.

Corredera explicó que la inseminación artificial permite incorporar genética proveniente de reproductores seleccionados, tanto de Argentina como de otros países. «El semen se obtiene en centros especializados, donde es recolectado, procesado y fraccionado en pequeñas dosis conocidas como pajuelas, las cuales se conservan congeladas en nitrógeno a unos 190 grados bajo cero», precisó.

De esta manera, los productores pueden acceder a material genético de toros de distintas procedencias y características sin necesidad de trasladar o adquirir esos reproductores para sus establecimientos.

Procedimiento. 

El proceso de inseminación comienza con un tratamiento hormonal que dura más de una semana, durante la cual las vacas deben pasar tres veces por la manga.  

«En la primera intervención se les aplica una hormona y se les coloca un dispositivo intravaginal que libera hormonas. Una semana después, se retira el dispositivo y se administran otras hormonas. Entre 48 y 50 horas más tarde se realiza la inseminación: se descongelan las pajuelas con el semen del toro elegido y, mediante una pipeta fina y alargada, se deposita en el útero de la vaca», explicó el veterinario.

Genetica y desarrollo.    

Corredera señaló que, a partir de su experiencia profesional en Winifreda, este año observó un incremento importante en la cantidad de animales vacunos sometidos a inseminación. Según indicó, cada vez más productores incorporan esta técnica como parte de sus estrategias de inversión y mejora de la producción ganadera.

«El propietario del campo de Eduardo Castex, donde estuvimos realizando nuestra tarea, aumenta año tras año la cantidad de animales inseminados. En Winifreda también fue un año muy favorable. Se inseminó mucho y el chacarero está apostando fuertemente por la mejora genética y a invertir en el desarrollo del campo», subrayó.

El trabajo en el establecimiento rural cercano a Castex, donde se inseminaron 300 vacas y vaquillonas, refleja la dimensión que puede alcanzar esta práctica como herramienta para mejorar la calidad genética de los rodeos.

Foto: Equipo de veterinarios inseminó 300 vacas.

Veterinarios de Winifreda y Castex atendieron a más de 1.000 vacunos

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