En una publicación realizada en redes sociales, la docente Daniela Steinbach expresó que el Colegio Secundario Winifreda atraviesa «días muy difíciles» y planteó la necesidad de construir espacios basados en el diálogo, el respeto y la convivencia.
La educadora trabaja desde hace 27 años en la institución. Según indicó, sus inicios fueron «en el entrañable Instituto Privado Cristo Redentor (IPCR), ahora llamado Colegio Secundario Winifreda, otro edificio, misma institución».
«Tal vez todos estos años cumpliendo diversas funciones en el mismo lugar hacen que, quizás, mi mirada tenga algo de valor», expresó al comenzar su reflexión.
«Quiero una educación que enseñe a nuestros jóvenes a pensar críticamente, donde la palabra crítica sea bien vista porque alude a criterio, fundamento y sentido», expresó.
Steinbach también manifestó su deseo de una escuela en la que todos los integrantes de la comunidad educativa puedan sentirse contenidos y valorados.
«Quiero una escuela donde todos y todas, sin excepción, se sientan alojados, cuidados, mirados: docentes, no docentes, auxiliares docentes, estudiantes y sus familias. Quiero una escuela donde los silencios incómodos hagan lugar a risas compartidas. Quiero aulas repletas de proyectos, donde construir conocimientos sea toda una aventura que implique pensar, reflexionar y debatir», escribió.
A lo largo del texto, la docente enumeró distintas características que considera fundamentales para la institución. Entre ellas mencionó la posibilidad de opinar diferente, debatir ideas, alcanzar consensos y fortalecer el sentido de pertenencia.
«Quiero una escuela donde todos podamos opinar diferente y que en esas diferencias también encontremos puntos de consenso sobre el cual seguir construyendo juntos», sostuvo.
También destacó la importancia del diálogo como herramienta para construir acuerdos y evitar que las diferencias se conviertan en enfrentamientos.
«Quiero que todos se sientan parte, que tengan sentido de pertenencia porque la escuela les pertenece. Quiero día-logos, en los que dos o más razones se debatan y donde no haya ganadores y perdedores, sino ideas que se potencian en pos del bien común», manifestó.
Hacia el final de su carta, Steinbach apeló a valores como «la hospitalidad, el respeto y la empatía para poder convivir con todas nuestras diferencias, pero sabiendo que compartimos humanidad», y retomó una pregunta del pedagogo Carlos Skliar sobre qué pueden hacer quienes integran una comunidad educativa para mejorar cotidianamente la vida escolar.
«Es esta escuela por la que todos los días me levanto para ir a trabajar», concluyó.
Foto: Daniela Steinbach comparte una actividad con alumnos y colegas.
Fuerte cuestionamiento de alumnos a directora del Colegio Winifreda




















