El reconocido cantor y compositor mendocino Daniel Altamirano, de 81 años, realizó una exitosa gira por La Pampa durante el fin de semana largo, con presentaciones en Santa Rosa y General Pico.
En esta última ciudad tuvo que agregar una función debido a que las entradas para el domingo se agotaron rápidamente.
Uno de los artistas pampeanos que compartió escenario con Altamirano fue el winifredense Pablo Iván Schwaller, conocido como “Chunior”. El encuentro musical se dio durante la presentación realizada en la parrilla “Lo de Franco”, en General Pico donde ambos interpretaron juntos “Chaya para un adiós en La Rioja” y “Minero Potosino”.
El espectáculo del domingo fue calificado como un «éxito» por un lector del diario LA ARENA que asistió al show. Otros teloneros fueron el santarroseño Oscar Ochoa y el grupo Queimada, formado por Javier Robledo y Nicolás Montenegro, de Ceres, Santa Fe.
Los integrantes de Queimada también acompañaron a Altamirano en distintos momentos del espectáculo, aportando guitarra, percusión y voces. Entre los músicos que participaron estuvo además Gabriel, hijo del talentoso intérprete mendocino.
El repertorio de Altamirano comenzó con “Jazminero azul”, de Horacio Guarany, y continuó con canciones como “Que vengan a beber”, “Dios a la una”, “La Oma” y “El viaje de Maradona”, dedicada al médico rural Esteban Laureano Maradona. También interpretó junto a Schwaller “Chaya para un adiós en La Rioja”, obra del poeta pampeano Heraldo Jesús Hernández.
“Chunior” y su amor por el folclore.
Pablo Iván Schwaller mantiene desde su adolescencia un fuerte vínculo con la música folclórica. Su acercamiento al género comenzó cuando tenía apenas 15 años, a partir de una experiencia familiar que recuerda especialmente.
«Un día íbamos con mi tío Andrés ‘Popa’ Schwaller, ya fallecido, al campo escuchando un tema musical en cassette, ya que la camioneta tenía autoestéreo. Le pregunté quiénes eran los que estaban cantando y me respondió Los Altamirano. Me acuerdo que le dije: ‘qué lindo que suena la canción’», recordó.
Aquella experiencia despertó su interés por la música y, meses después, insistió tanto a su padre que finalmente consiguió su primera guitarra.
Sus primeros conocimientos del instrumento llegaron de la mano de sus tíos. «Eduardo me enseñó los primeros acordes y Jorge las notas musicales y a cantar. Así fueron mis inicios», contó.
El primer tema folclórico que interpretó sin acompañamiento musical fue “Mis Arapos”, mientras que con guitarra comenzó con “Llora Corazón”, de Los Cantores del Alba.
Tenor.
Sus primeras actuaciones como solista fueron en el comedor de la terminal. Al comprobar que recibía buenas devoluciones del público, decidió continuar formándose y mejorar su técnica vocal.
Para ello estudió canto en Santa Rosa con Romina Colado y Julio Báez, miembro del grupo Los Caldenes. Durante esa etapa descubrió que su registro vocal es de tenor, similar al que tenía Tomás “Tutú” Estanislao Campos, recordado integrante de Los Cantores del Alba.
Foto: Ivan Schwaller presente en la gira pampeana de Daniel Altamirano.
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