De Winifreda a General Pico: terminó su licenciatura y trabaja «con adrenalina»

A los 38 años, Natalia Wilberger, oriunda de Winifreda y radicada desde hace 11 años en General Pico, logró concretar una meta que había quedado pendiente en su vida durante varios años: finalizar la Licenciatura en Enfermería en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam).

Actualmente trabaja en la Guardia Central del Hospital Gobernador Centeno de la ciudad norteña, donde se desempeña con «mucha adrenalina y rapidez».

En diálogo con InfoWini, relató que en 2010 inició la carrera en la facultad de la universidad pública pampeana con sede en Santa Rosa. «Dos años después obtuve el título de Enfermera Profesional, luego de realizar mis prácticas en los hospitales Lucio Molas y Evita. Luego, seguí cursando la licenciatura mientras trabajaba en la Clínica Modelo y en un consultorio privado», recordó.

Natalia completó la cursada de la licenciatura, pero quedó inconclusa la presentación de la tesis para obtener el título. Por cuestiones laborales y personales de aquel momento, no logró culminar ese último paso.

Coqueluche. 

«El 5 de enero de 2015 tuve mi primer contrato en el sistema de Salud Pública en el Hospital Gobernador Centeno de General Pico, donde primeramente trabajé en el servicio de Ginecología. Luego de unos meses pasé a la Guardia Central, área en la que brindo servicios actualmente», continuó su testimonio.

«El año pasado, la Facultad de Ciencias de la Salud convocó a cuatro profesionales de General Pico que estaban en una situación similar a la mía: habíamos terminado la cursada de la licenciatura, pero todavía adeudábamos la tesis. Esta iniciativa nos permitió retomar los trabajos de investigación y avanzar finalmente hacia la culminación de la carrera», no se olvida de ese momento.

«En mi caso, realicé la investigación junto a una compañera, ya que el trabajo podía realizarse en duplas. La tesis consistió en un estudio retrospectivo sobre la adherencia al calendario de vacunación en menores de cinco años atendidos en la guardia pediátrica del Hospital Centeno durante 2025, en el contexto del brote de coqueluche registrado en esa ciudad norteña», precisó.

Natalia explicó que su trabajo tuvo además una particularidad vinculada con la organización de la atención en el hospital piquense. «A diferencia del Hospital Favaloro de Santa Rosa, el personal de la guardia del Centeno atiende de manera simultánea las áreas de adultos y pediatría», amplió.

La directora de la tesis fue la magíster en Enfermería Marcela Meder y la codirección estuvo a cargo de la médica Carola Abilar.

Cuidados y acompañamiento. 

Más allá de la formación académica, Natalia encontró en la enfermería una profesión estrechamente ligada a su manera de entender el servicio hacia los demás. «Lo que más me gusta de la enfermería es brindar ayuda en momentos de vulnerabilidad de las personas», destacó.

La Guardia Central la enfrenta diariamente a situaciones complejas que atraviesan los pacientes y sus familias. «Al trabajar en un servicio de urgencias, tengo contacto con el paciente en el momento más agudo de su padecimiento. Desde mi lugar puedo brindar no solo cuidados, sino también acompañamiento, tranquilidad y contención», destacó la profesional oriunda de Winifreda.

Eligió esta profesión porque encontró en la enfermería «una combinación de conocimiento, responsabilidad y, especialmente, el aspecto humano. Para mí eso es lo más importante», sostuvo.

Dos caminos, un mismo objetivo. 

Natalia se instaló en General Pico a principios de 2015 y desde entonces construyó allí buena parte de su trayectoria profesional y personal. Su pareja fue bombero voluntario durante 14 años y debió dejar la actividad por motivos laborales.

«Los dos siempre tuvimos los mismos propósitos. Incluso, en algunas oportunidades nos tocó coincidir en accidentes en rutas, cada uno desde su lugar y con sus propias herramientas, pero unidos por un mismo objetivo: asistir y ayudar a quienes lo necesitaban», comentó.

Los pilares.

«Durante mi formación, mi familia fue siempre un pilar fundamental. También tuve la suerte de encontrar en mis compañeros de trabajo una segunda familia. Compartimos muchas horas, aprendizajes, alegrías y también momentos difíciles, y eso hizo que me sintiera acompañada, aun estando lejos de los míos», confió Natalia.

Hoy continúa desempeñándose en la Guardia Central del Hospital Gobernador Centeno, un ámbito que define como dinámico. «Tengo que estar preparada para distintas situaciones y, a menudo, hay más adrenalina y rapidez en la toma de decisiones», finalizó la licenciada en Enfermería.

Foto: Natalia Wilberger logró terminar su Licenciatura en Enfermería. 

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