Con un jabalí de 84,5 kilos, winifredense ganó torneo de caza

El cazador winifredense Daniel Rosas volvió a destacarse en un torneo de caza de jabalí.

Esta vez, junto a su amigo Fabio Toranzo, obtuvo el primer premio en la categoría «jabalí más pesado», al presentar un ejemplar de 84,5 kilos.

Como integrante de agrupaciones de caza con armas, el vecino compartió detalles de la competencia y remarcó que, más allá de los premios, lo más importante «es el encuentro con amigos de distintas provincias».

Cebo. 

«Nos anotamos como siempre y empezamos el miércoles. Son cuatro noches de caza: miércoles, jueves, viernes y sábado. Nosotros matamos el animal el jueves en el campo de Donato Fernández, donde tengo permiso de caza, ubicado en Bajo de las Palomas. Después hay que despanzarlo, guardarlo en un lugar fresco y presentarlo el domingo en el concurso», relató Rosas a InfoWini.

El arma que utilizó fue un fusil con mira telescópica.

Rosas indicó que habían «cebado» a los jabalíes durante algún tiempo. «Les llevábamos agua, comida y aceite quemado para que se revolcaran y se sacaran los piojos. Después vas observando cuál es el más grande para poder matarlo», comentó.

El ejemplar ganador pesó 84,5 kilos. Sin embargo, el cazador recordó que ya había conseguido otro primer puesto meses atrás con una hembra. «Gané un torneo en Toay con una chancha que pesó 91 kilos 400 gramos y ahora gané en Santa Rosa en la categoría chancho más pesado», señaló.

Además, contó que todos los animales presentados en el concurso son sometidos a controles sanitarios para detectar triquinosis. «Los veterinarios toman muestras enseguida. En este torneo apareció un caso positivo de un jabalí proveniente de Río Negro y quedó descalificado, pero los ejemplares de los pampeanos dieron todos negativos», aseguró. 

Los trofeos y el jabalí macho abatido.

Tres décadas. 

Con más de tres décadas dedicadas a la actividad cinegética, aseguró que la competencia trasciende el resultado. «Uno va con la ilusión de ganar y presentar una pieza grande, pero he participado en torneos en los que ni siquiera he visto un chancho en el campo. Lo más lindo es encontrarse con amigos de Córdoba, San Luis y Río Negro. Hace unos 11 años que somos el mismo grupo de diez personas y, gane o no gane, siempre terminamos juntos en los torneos compartiendo un asado», expresó Rosas.

«Hacen mucho daño». 

El cazador de 53 años comenzó a practicar esta actividad a los 22 años, cuando se radicó en Winifreda proveniente de Colonia Barón. Destacó el rol que cumple la caza en el control del jabalí, una especie invasora que provoca importantes daños en los cultivos.

«Donde yo cazo no hay sembrados, los animales aparecen porque los cebo llevándoles comida y demás, pero en campos vecinos entran tropas de 20 o 30 animales que hacen mucho daño en los maizales. Es muy difícil sacarlos. Nosotros colaboramos con el control durante la temporada», precisó. 

Carne para chorizos y huesos para perros. 

Magra. 

Respecto del aprovechamiento de la carne, Rosas señaló que nada se desperdicia. «Yo generalmente la vendo a quienes elaboran chorizos, que siempre le hacen los análisis de triquinosis correspondientes. Y los huesos se destinan a los perros», comentó.

Finalmente, describió las características de la carne de jabalí. «Es muy magra. El sabor cambia si es un padrillo o una hembra; el costillar de una chancha es espectacular. Eso sí, hay que saber prepararlo», concluyó.

Foto: Daniel Rosas con los trofeos que ganó este año en Santa Rosa y Toay.

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