Cuatro décadas después de la Guerra de Malvinas, un grupo de excombatientes volvió a reunirse para compartir recuerdos, anécdotas y mantener viva una amistad que nació durante su formación militar y se fortaleció en el conflicto bélico de 1982.
El tradicional encuentro anual se realizó el viernes en la casa del veterano Gerardo Omar Pereiro, en Winifreda, y reunió a antiguos integrantes del Batallón de Aviación de Combate 601, quienes compartieron una cena junto a sus familias.
Desde distintas provincias viajaron Rafael De Sio, de Santa Fe; David Cardoso y Oscar Pérez, de Neuquén; Sergio Gudiño, de Mendoza; Abel Figgini, Ciudad de Buenos Aires, y Guillermo Santillán, de Bragado (Buenos Aires).
Mientras el lechón y el cordero se asaban a fuego lento en las parrillas, David Cardoso habló con InfoWini y relató que el vínculo comenzó en 1978, cuando ingresaron siendo adolescentes a la Escuela General Lemos, en Campo de Mayo, para formarse como mecánicos de aviación.
«Teníamos entre 14 y 16 años. Vivimos muchas cosas, buenas y malas, y eso nos fue uniendo. Egresamos el 25 de noviembre de 1980 como cabos primeros mecánicos de aviación y, dos años después, nos encontró la Guerra de Malvinas», recordó.
Durante el conflicto armado integraban la Compañía de Helicópteros de Asalto del Batallón de Aviación de Combate 601, equipada con helicópteros UH-1H, una de las aeronaves emblemáticas del Ejército, utilizadas también durante la Guerra de Vietnam. «Cada tripulación estaba integrada por un piloto, un suboficial mecánico que era copiloto y un artillero de puerta, que portaba una ametralladora MAC. Todo el grupo que está hoy acá era artillero de puerta y mecánico», rememoró Cardoso.
«De los 26 helicópteros preparados para cruzar a Malvinas fueron seleccionados aquellos que se encontraban en mejores condiciones y con mayor cantidad de horas de vuelo. A mí me tocó ir con el helicóptero 417, no pensaba en la yeta, lo que quería era ir a pelear por Malvinas», afirmó.
En el grupo de amigos, cuatro fueron destinados a las islas, mientras que el resto permaneció en Comodoro Rivadavia, en la base de Diadema, cumpliendo tareas logísticas importantísimas. «Ellos eran quienes nos enviaban repuestos, herramientas, alimentos y ropa. Nosotros habíamos ido prácticamente con lo puesto: campera y buzo de vuelo y ropa civil. Allá empezó a hacer mucho frío. El abastecimiento hacia las islas llegaba en aviones Hércules», indicó Cardoso
Salita Verde.
Tras la Guerra de Malvinas, los caminos de los sobrevivientes comenzaron a separarse. Cardoso recordó que, a partir de 1983, muchos de los integrantes del grupo dejaron el Ejército y regresaron a sus provincias de origen. «Ahí hubo un quiebre. Cada uno hizo su vida y durante muchos años perdimos el contacto», dijo.
Sin embargo, hace unos seis años, gracias a las redes sociales y a WhatsApp, lograron reencontrarse. «Con algunos hacía más de treinta años que no nos veíamos ni hablábamos. Primero hicimos videollamadas y después surgió la idea de reunirnos personalmente», vivenció.
Así nació el grupo de WhatsApp «Salita Verde», un nombre cargado de significado. Según Cardoso, la idea fue de su compañero Adrián Gallo y hace referencia a las carpas de lona verde donde compartieron sus primeros ejercicios de instrucción en Campo de Mayo. «Ahí pasábamos frío y hambre, pero éramos felices. En Malvinas volvimos a tener esas mismas carpas, que no eran especiales para el invierno», apuntó.
Desde entonces comenzaron a organizar encuentros en distintas provincias. Ya se reunieron en Neuquén, Mendoza y Puerto Madryn. El viernes fue el turno de Winifreda, donde el anfitrión fue Gerardo Omar Pereiro junto a su esposa, Amalia Ternovoy.
«No fue un partido más».
Consultado sobre la victoria de la Selección Argentina frente a Inglaterra, Cardoso reconoció que «no fue un partido más» para los veteranos.
«Más allá de lo deportivo, todo lo relacionado con Inglaterra siempre nos moviliza. Las Islas Malvinas son territorio argentino y siguen ocupadas ilegalmente. Mientras eso no cambie, siempre será un tema muy sensible para nosotros», expresó.
Cardoso también recordó que en 2018 tuvo la oportunidad de regresar a las Islas Malvinas junto a un grupo de veteranos de Neuquén. Durante ese viaje coincidieron en el hotel Malvinas -el único del archipiélago con nombre argentino-, con un contingente de excombatientes británicos que había llegado en la antesala de un nuevo aniversario del 2 de Abril. «Nos encontramos frente a frente y nos saludamos con mucho respeto. Entre nosotros no hay odio ni sed de venganza. Después de tantos años no había rencor de ninguna de las dos partes», aseguró. Sin embargo, aclaró que ese respeto personal no modifica su posición sobre la soberanía. «Las Islas Malvinas son argentinas y los ingleses siguen usurpándolas ilegalmente. Esa convicción la vamos a mantener siempre», afirmó.
Recuperarlas por vía pacífica.
Cardoso destacó que los veteranos brindan charlas en escuelas, hospitales y distintas instituciones para transmitir sus experiencias a las nuevas generaciones.
«Siempre les decimos a los chicos que las Islas Malvinas deben recuperarse por la vía pacífica. No tenemos que recurrir a las armas ni a la violencia, porque la guerra trae dolor y desesperanza. Ellos pueden ser quienes algún día recuperen las islas, pero a través del diálogo y la paz. Nosotros tuvimos la suerte de volver, pero muchos compañeros no regresaron», manifestó con emoción.
En el encuentro del viernes estuvo presente Alejandra Barros, hermana de Néstor Barros, uno de los soldados caídos durante la Guerra de Malvinas.
«Caricia al alma».
Antes de compartir el tradicional asado, Cardoso resumió el verdadero sentido de estos reencuentros. «Nos hacen muy bien. Lo mejor es esto», dijo mientras señalaba el lechón y el cordero preparados para la cena. «Acá aflora lo mejor de nosotros porque venimos con nuestras esposas e hijos. Lamentablemente perdimos muchos años sin vernos, pero hoy estos encuentros son una caricia al alma. Más allá de que seamos veteranos, nos reencontramos como amigos de la vida, como hermanos. Eso es lo más lindo de todo», concluyó.
Foto: Veteranos de Malvinas volvieron a reunirse para celebrar la amistad.
De Malvinas a Winifreda: un excombatiente cuenta su historia




















