En el marco del proyecto de economía circular que impulsa la Escuela 104 de Winifreda, la comunidad educativa abrió una convocatoria para elegir el nombre que identificará a la huerta escolar.
La propuesta invita a estudiantes, docentes, familias y visitantes a votar entre tres opciones para darle «identidad propia» a este espacio «de aprendizaje y cuidado del ambiente».
Sobre la iniciativa dialogamos con la docente Yamila Rose Cash.
-¿Cómo surgió la iniciativa de ponerle un nombre a la huerta escolar?
-A partir del proyecto de economía circular que estamos llevando a cabo en la escuela. A medida que la huerta comenzaba a tomar forma, pensamos que darle un nombre le daría una identidad propia y fortalecería el sentido de pertenencia entre toda la comunidad educativa.
-¿Quiénes pueden participar de la elección y de qué manera se realizará el proceso para definir el nombre?
-Participan estudiantes, docentes, familias y todas las personas que nos visiten en la institución hasta la primera semana de agosto.
-¿Qué representa la huerta para la comunidad educativa y qué lugar ocupa dentro de las actividades de la escuela?
-La huerta es un espacio de aprendizaje, encuentro y trabajo colaborativo. Allí los estudiantes aprenden sobre el cuidado del ambiente, el ciclo de vida de las plantas, la alimentación saludable y la importancia de reutilizar los recursos. Es un proyecto que integra distintas áreas del conocimiento y promueve el compromiso con el entorno.
-¿Qué características o valores esperan que refleje el nombre que finalmente sea elegido?
-Confiamos en que el nombre represente el cuidado de la naturaleza, la vida, el crecimiento, el trabajo en equipo, el respeto por el ambiente y el compromiso de toda la comunidad educativa en su protección. También, buscamos que capture la identidad de nuestra escuela y el entusiasmo con el que llevamos adelante este proyecto.

La votación ya comenzó.
Opciones
La docente mencionó que las propuestas de nombres «surgieron pensando en los valores y conocimientos que deseamos transmitir por medio de la huerta».
Las opciones son:
Tierra Viva 104: «Representa la importancia de la tierra como fuente de vida, crecimiento y aprendizaje. Refleja el vínculo con la naturaleza, el cuidado del ambiente y la identidad de nuestra escuela», explicó.
Plantópolis 104: «Une la idea de plantas y comunidad, imaginando la huerta como una pequeña ‘ciudad de plantas’ donde cada ser vivo tiene un lugar y cumple una función. Representa la diversidad, el crecimiento y el trabajo conjunto», precisó.
Newen Mapu: «De origen mapuche que significa ‘fuerza de la tierra’. Representa la energía y la vitalidad de la naturaleza, el respeto por la tierra y la conexión con los pueblos originarios de nuestra región», indicó.
«Buscamos que el nombre seleccionado sea una representación de nuestra huerta como un espacio lleno de vida, aprendizaje colectivo y compromiso comunitario», finalizó.
Foto: Docentes y alumnos trabajando en la huerta escolar.
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