Verbeke en Winifreda: «Una herida que no cicatriza, señal de diabetes»

El licenciado en Enfermería Ariel Verbeke brindó el sábado una capacitación sobre curaciones de heridas crónicas y pie diabético a más de 30 profesionales de la salud, entre médicos y enfermeros/as de distintas localidades pampeanas.

La actividad, organizada por la directora del Hospital de Winifreda, Valeria Zalazar, se desarrolló en el colegio secundario entre las 9 y las 13 con el objetivo de actualizar conocimientos sobre el tratamiento de heridas complejas, minimizar las derivaciones de pacientes y fortalecer la calidad de atención en los hospitales del interior de la provincia.

El disertante señaló que la diabetes representa uno de los principales desafíos para el sistema sanitario debido a su alta prevalencia y a que muchas personas desconocen que padecen la enfermedad. Además, remarcó que «la prevención y la educación» son las herramientas fundamentales para evitar amputaciones y otras complicaciones asociadas a esta patología.

«El 12% tiene diabetes; el resto no lo sabe».  

Silenciosa. 

En diálogo con InfoWini, Verbeke contó que integra el consultorio de heridas crónicas y pie diabético del Hospital Lucio Molas. «Particularmente me he capacitado en esta especialidad tanto en Argentina como en el exterior. Toda esa formación la aplicamos hoy en la atención de nuestros pacientes», expresó.

Consultado sobre la incidencia de la diabetes en La Pampa, señaló que, según las estadísticas, «alrededor del 12% de la población padece la enfermedad y el resto no lo sabe porque es una enfermedad silenciosa. En numerosos casos, el diagnóstico recién se produce cuando aparece una herida que no cicatriza y los análisis revelan niveles elevados de glucemia. Cuando el azúcar en sangre permanece por encima de los valores normales, por arriba de 140, el organismo comienza a deteriorarse, aunque el paciente no presente síntomas. Muchas veces una lesión que no cicatriza es la primera señal que permite detectar la enfermedad».

Control de la glucosa. 

Verbeke explicó que el exceso de glucosa en sangre «deteriora progresivamente los pequeños vasos sanguíneos, especialmente los que irrigan los pies, disminuyendo la sensibilidad y favoreciendo la aparición de lesiones e infecciones. Un hongo, una uña mal cortada o una grieta en el talón pueden convertirse en la puerta de entrada para una infección que, si no se trata a tiempo, puede agravarse considerablemente».

En ese sentido, remarcó la importancia de los cuidados diarios en las personas con diabetes, «como mantener los pies secos, utilizar medias claras, calzado adecuado, hidratar la piel con cremas con vitamina A y revisarse los pies diariamente, incluso utilizando un espejo para observar las zonas de difícil acceso».

Profesionales actualizaron conocimientos.

Educar al paciente.   

Consultado sobre la importancia de detectar y tratar a tiempo las heridas en personas con diabetes, Verbeke respondió: «Si estas lesiones no se tratan oportunamente, pueden derivar en amputaciones, lo que genera una discapacidad que modifica por completo la vida del paciente. Muchas veces ya no puede realizar sus actividades habituales, entra en un cuadro de depresión y también impacta en su entorno familiar. Por eso la prevención y el tratamiento temprano son fundamentales».

Respecto de los avances en el tratamiento, sostuvo que «la prevención y la educación» siguen siendo las mejores estrategias.

«Hoy existen nuevas tecnologías y materiales para favorecer la cicatrización, pero el factor más importante sigue siendo mantener la glucemia dentro de los valores normales, por debajo de 120 miligramos por decilitro. Si el paciente logra controlar esos niveles, las heridas tienen muchas más posibilidades de cicatrizar. En cambio, si la glucemia permanece elevada, ningún tratamiento, por más avanzado que sea, dará los resultados esperados. Por eso la educación del paciente es fundamental: debe comprender que mantener controlado el azúcar en sangre es clave para cuidar su salud y evitar complicaciones», sostuvo. 

Curaciones. 

Finalmente, destacó que los asistentes a la capacitación ya cuentan con herramientas para realizar este tipo de curaciones en los centros de salud de sus localidades. «Además, siempre estamos a disposición de nuestros compañeros para guiarlos y acompañarlos en el seguimiento de los pacientes hasta que adquieran la experiencia necesaria para trabajar de manera autónoma. Por eso son tan importantes las capacitaciones y el acompañamiento permanente, porque les permiten incorporar las herramientas necesarias para realizar este tipo de curaciones con seguridad y eficacia», finalizó.

Zalazar destacó la alta participación. 

«Intensa y positiva».  

Por su parte, la directora del Hospital de Winifreda, Valeria Zalazar, calificó la jornada como «muy intensa y muy positiva» y explicó que participaron profesionales provenientes de los hospitales de Luan Toro, Victorica, Telén, Eduardo Castex, Uriburu, Mirasol, Anguil, Monte Nievas más los anfitriones.

«La idea fue actualizarnos en el tratamiento de heridas para evitar traslados y que las curaciones puedan realizarse en los hospitales de cada localidad. También trabajamos sobre el uso adecuado de los insumos, el cuidado del recurso humano y la mejora en la calidad de atención de los pacientes», manifestó Zalazar.

Foto: «La prevención y la educación, fundamentales para evitar amputaciones», afirmó Ariel Verbeke. 

Conversatorio sobre curaciones avanzadas de pie diabético en Winifreda

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