La bióloga winifredense Micaela Berger obtuvo el título de Doctora en Ciencias Geológicas en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Su investigación se centró en la evolución de los suelos de los bosques de caldén de la Región Semiárida Pampeana durante los últimos 90 años.
El trabajo permitió demostrar la formación de un nuevo horizonte de suelo y aportó valiosos conocimientos sobre el papel que cumplen estos ecosistemas en la retención de sedimentos, el almacenamiento de agua y la captura de carbono.
Micaela aspira a acceder a un posdoctorado para continuar desarrollando su carrera científica y también tiene entre sus objetivos incorporarse a la docencia universitaria.
-Ya eras bióloga y ahora sumaste el doctorado en Ciencias Geológicas ¿Qué significa este nuevo logro en tu trayectoria profesional?
-Me gradué como Licenciada en Ciencias Biológicas (Bióloga) en 2019 y luego obtuve una beca doctoral del CONICET para realizar el doctorado en Ciencias Geológicas en la UNC. Este doctorado representa un logro muy importante para mí. Es el resultado de varios años de esfuerzo, aprendizaje y crecimiento, tanto en lo profesional como en lo personal. También significa el cierre de una etapa muy importante y el comienzo de nuevos desafíos en mi carrera.
-¿Cómo fue el camino hasta llegar a esta nueva instancia?
-Todo comenzó con un proyecto de investigación que implicó realizar campañas de muestreo en distintos parches de bosque de Caldén de la provincia, divididas en dos etapas: la primera de tomas de muestras de suelo, tanto por encima como por debajo de la ceniza volcánica, y una segunda etapa de análisis de laboratorio de todas las muestras recolectadas. En el año 2024, el doctorado me permitió realizar una pasantía de un mes en Müncheberg (Alemania), donde pude desarrollar parte de los análisis de la tesis.
Al mismo tiempo, el doctorado también requiere una formación continua. Durante esos años realicé distintos cursos de posgrado vinculados con mi área de investigación, que son obligatorios. Además, participé en congresos científicos, una experiencia muy enriquecedora porque me permitió intercambiar conocimientos con investigadores de otras regiones del país y seguir aprendiendo. Fue un proceso intenso y exigente, pero también muy gratificante, porque cada etapa fue aportando al resultado final de la tesis.

Micaela defiende su tesis.
-¿Sobre qué tema desarrollaste tu tesis doctoral y cuáles son los principales aportes de esa investigación?
-Mi tesis se centró en estudiar cómo evolucionaron los suelos de los bosques de caldén de la Región Semiárida Pampeana durante los últimos 90 años, utilizando como referencia una capa de ceniza volcánica que se depositó en 1932. Esa capa de ceniza fue como una marca en el tiempo, gracias a ella pudimos comprobar que, en esos 90 años, se formó un nuevo horizonte de suelo, lo que demuestra que el suelo no es algo estático, sino que sigue evolucionando con el tiempo.
Además, nos permitió entender mejor el papel que cumple el bosque de caldén, ya que ayuda a retener los sedimentos que transporta el viento (producto de la erosión de los sitios agrícolas), secuestrar carbono y almacenar agua. Estos resultados ayudan a comprender mejor el funcionamiento de estos ecosistemas y pueden servir como base para desarrollar estrategias de manejo y conservación, tanto de los bosques de caldén como de las áreas agrícolas cercanas.
-¿Qué rol tuvieron la UNC y las personas que te acompañaron durante estos años de formación?
-La universidad tuvo un papel muy importante porque me dio la posibilidad de realizar el doctorado en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Estoy muy agradecida con mis directores de tesis y con todo el grupo de suelos del Instituto de Ciencias de la Tierra y Ambientales de La Pampa, que siempre estuvieron para orientarme y acompañarme durante este proceso. Por supuesto, el apoyo de mi familia fue fundamental para llegar hasta este momento.

Con sus hermanas, madre y padre.
-En un contexto complejo para el sistema científico, ¿por qué considerás importante seguir defendiendo y fortaleciendo la ciencia argentina?
-Creo que la ciencia es fundamental porque permite generar conocimiento y encontrar soluciones a muchos de los desafíos que enfrentamos como sociedad. A pesar del momento que está viviendo el sistema científico, el CONICET sigue siendo reconocido como la institución de investigación más importante de Latinoamérica, eso demuestra la calidad de la ciencia que se hace en nuestro país. Ojalá se siga apoyando, porque es una inversión para el futuro, y confío en que la situación va a mejorar.
-¿Cuáles son tus próximos desafíos y qué mensaje les darías a los jóvenes que sueñan con dedicarse a la investigación científica?
-En este momento estoy esperando los resultados de una convocatoria para realizar un posdoctorado y seguir desarrollando mi carrera científica. También me interesa la posibilidad de incorporarme a la docencia en la Universidad.
Y a los jóvenes les diría que se animen, aunque el contexto a veces no sea alentador. Siempre hay que confiar en que la situación puede cambiar y mejorar. Si realmente les apasiona, vale la pena intentarlo.
Foto: Micaela Berger se doctoró en Ciencias Geológicas y apunta a nuevos desafíos.
Micaela Berger, bióloga de Winifreda, fue becada por el CONICET




















