José Luis Lang, conocido por todos en Winifreda como «Joselo», fue diagnosticado con mieloma múltiple, una enfermedad que afecta la médula ósea.
Actualmente participa de un tratamiento experimental con una droga desarrollada por un laboratorio de Estados Unidos. Gracias a este avance médico, hoy puede desarrollar sus actividades cotidianas con normalidad.
En el marco de una jornada de concientización sobre donación de órganos y tejidos, Joselo relató el largo camino que recorrió desde los primeros síntomas, el diagnóstico y el autotrasplante de médula, hasta acceder a un ensayo clínico con un fármaco innovador que le permitió recuperar calidad de vida.
El mieloma múltiple es un tipo de cáncer que se origina en la médula ósea, es decir, en el tejido que se encuentra dentro de los huesos, conocido popularmente como «caracú», y no en la médula espinal. Allí proliferan las células plasmáticas responsables de activar la enfermedad.
Sin embargo, se trata de un cáncer con características particulares. Gracias a los importantes avances registrados en los últimos años, existen tratamientos cada vez más eficaces que permiten prolongar significativamente la sobrevida y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
El diagnóstico.
«Se te enferma la médula y te termina rompiendo todos los huesos. A mí me estropeó toda la columna», dijo Joselo a modo de introducción.
Luego amplió: «Empecé con intensos dolores en los huesos, la cintura y la espalda. Fui al traumatólogo y consulté con otros especialistas, pero no encontraban qué era lo que tenía. Permanecí internado durante cuatro días en el Hospital de Winifreda. Los estudios de laboratorio arrojaron resultados preocupantes y me derivaron al Hospital Lucio Molas de Santa Rosa. Allí permanecí internado durante 16 días en el área de Clínica Médica. La doctora Bazán identificó rápidamente la enfermedad, convocó a una junta médica y, delante mío y de todos sus colegas, dijo que padecía de mieloma múltiple. Para ese momento tenía un terrible descontrol en la sangre e infecciones por todos lados».
La droga que cambió su vida.
El tratamiento comenzó con «cuatro meses de quimioterapia». Más tarde fue derivado al Instituto Alexander Fleming de Buenos Aires, donde se sometió a un «autotrasplante» de médula ósea. «Te resetean la médula y después te vuelven a colocar tus propias células para activarla otra vez», contó.
Joselo permaneció un mes internado en el Fleming atravesando ese complejo proceso, acompañado por su familia y sus amigos, entre ellos Hugo «Papera» Formiglia. La recuperación fue difícil, pero los resultados fueron positivos y logró superar una de las etapas más delicadas de la enfermedad.
Según contó, posteriormente fue invitado a formar parte de una investigación que evalúa una medicación innovadora para el tratamiento del mieloma múltiple. «Cumplí con todos los requisitos y logré ingresar al protocolo del Instituto Fleming. El medicamento ya fue aprobado por la ANMAT y en el futuro la cobertura quedará a cargo de mi obra social», explicó.
Además, indicó que el centro médico cubre los gastos necesarios para su participación en el ensayo clínico. «Desde el Fleming me pagan los viajes y todos los costos para que pueda participar del tratamiento en Buenos Aires», confió.
Cada 15 días viaja a CABA para recibir Isatuximab, un medicamento importado de Estados Unidos, considerado uno de los más prometedores en la lucha contra el mieloma múltiple.
«Con la medicación y la quimio vengo llevando una vida normal. La enfermedad prácticamente desapareció. Gracias a Dios todo viene muy bien», afirmó.
Destacó a Salud Pública.
Al final de su testimonio, destacó el trabajo de la salud pública pampeana, ya que permitió detectar a tiempo el mieloma múltiple. «Hoy me encuentro con pacientes de Tucumán y Santiago del Estero que están en silla de ruedas porque los médicos no se dieron cuenta de lo que tenían. La enfermedad les fue deteriorando los huesos hasta provocar graves secuelas», concluyó.
Foto: Joselo Lang contó su lucha contra el mieloma múltiple.
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