Varias palmeras Pindó ubicadas en distintos sectores de la zona urbana de Winifreda presentan desde hace tiempo un aspecto debilitado, con una notable pérdida de hojas y volumen, incluso algunas se han secado por completo.
Sobre este tema, Infowini consultó al ingeniero forestal Ramiro Vicente, asesor de la municipalidad, quien explicó que el principal factor que afecta a estas especies son «las bajas temperaturas y las heladas».
«Las palmeras no tienen un súper problema, pero sí sucede que la especie que tiene la avenida Alfonsín, la Pindó, es nativa de la Mesopotamia argentina y no tolera bien los fríos extremos. Lo que observamos en este grupo de palmeras es una marcada tendencia a sufrir las bajas temperaturas y las heladas. Además, esta especie tampoco se adapta bien a los suelos con tosca. No digo que todo Winifreda tenga esa característica, pero sí hay manchones donde la tosca está más cerca de la superficie y allí las plantas están más afectadas», explicó.
«En verano se recuperan, toman volumen y se ven mejor, pero llega el invierno y vuelven a sufrir el impacto del frío. Es como que avanzan dos pasos y bajan uno. Hay inviernos más benignos que les permiten recuperarse un poco más, pero es cierto que nunca llegan a mostrarse en todo su esplendor», agregó.

«En verano se recuperan, en invierno vuelven a sufrir».
Limitación.
Vicente señaló que en nuestra provincia «las palmeras son bastante complicadas por las condiciones climáticas. Hay algunas variedades mucho más tolerantes al frío, pero igualmente sufren las bajas temperaturas. Siempre recuerdo un caso que me tocó ver el año pasado, después de heladas de entre 15 y 17 grados bajo cero en la zona de Luan Toro, Victorica y Telén, donde incluso palmeras Phoenix canariensis -que son muy rústicas- quedaron completamente heladas. Eso demuestra claramente que La Pampa no es una región donde cualquier especie de palmera pueda desarrollarse sin sufrir los efectos del frío, salvo quizás en el norte provincial, en zonas como General Pico, Intendente Alvear, Ceballos o Realicó, donde el clima resulta un poco más favorable para este tipo de especies». «En conclusión, las palmeras siempre van a tener esa limitación que les impone el frío en gran parte de la provincia», afirmó.
No obstante, el especialista aclaró que las palmeras de Winifreda no están llegando al final de su vida útil. «Son plantas relativamente jóvenes, no deben superar los diez años. Han crecido bien, las del club, por ejemplo, están más lindas porque tienen reparo y no están tan expuestas», señalo.

Mariposa nocturna.
El ingeniero forestal reveló que en algunas palmeras de la plaza «se detectó la presencia de la Paysandisia, una mariposa nocturna de gran tamaño cuya larva perfora el tronco y genera agujeros en la planta».
«En esos casos aplicamos controles químicos puntuales para combatir la plaga y realizar un seguimiento permanente. Sin embargo, creemos que no es la principal causa del deterioro, porque se trata de una plaga que convive naturalmente con la palmera y, por lo general, la planta logra mantenerla bajo control», indicó.
«Por eso entendemos que el factor determinante del deterioro fue el frío y las bajas temperaturas registradas en la provincia», concluyó.
Cabe recordar que las palmeras Pindó fueron plantadas por el municipio en octubre de 2017, como parte del plan de renovación del arbolado urbano.
Foto: Las heladas debilitan a las palmeras Pindó.
En Winifreda, las palmeras Pindó cumplieron tres años en el paisaje urbano




















