Durante la celebración del 111º aniversario de Winifreda, desde el escenario del Club Social y Deportivo, la intendenta Adriana García brindó un discurso cargado de emoción, agradecimientos y recuerdos compartidos con la multitud presente.
Comenzó saludando: «Bienvenidos a Winifreda, gracias por estar aquí, por venir a festejar juntos este cumpleaños». Acto seguido, destacó el trabajo de los asadores y fogoneros que participaron en el concurso de asadores criollos. «Estuvimos visitándolos en el lugar, fue evidente el esfuerzo, el entusiasmo y la habilidad de cada uno. Los felicito por su dedicación; el asado estuvo espectacular», dijo con emoción.
Los cortes preparados por las duplas intervinientes se degustaron durante la cena show organizada por el municipio como parte del aniversario.
También, tuvo palabras de gratitud hacia la comisión del club por la atención de las mesas durante la noche. Del mismo modo, agradeció a la vecina y enfermera jubilada Mirta García por la elaboración de la torta del aniversario. Extendió su reconocimiento a los empleados municipales, a las trabajadoras del parque acuático, al área de Cultura y «a todos los que hicieron posible el festejo, que podamos encontrarnos, disfrutar, comer, escuchar música y pasar un lindo momento».
Además, manifestó su «sorpresa y alegría» por la presentación del coro del grupo Cumelén, compuesto por mujeres que interpretaron dos canciones. «Ojalá se puedan sumar algunas voces masculinas», deseó.
La intendenta también reflexionó sobre el paso del tiempo y afirmó: «Winifreda está distinta, pero nos sigue permitiendo disfrutar de deportes, encuentros y lugares».
Finalmente, cerró con un mensaje de continuidad y esperanza: «Seguiremos cumpliendo años y seguramente cada vez vamos a estar un poco mejor, o al menos vamos a hacer el intento».

«Éramos ricos sin tener nada».
La jefa comunal invitó a subir al escenario al músico Santiago Mossman, quien presentó una canción con video incluido en la que repasa su infancia en Winifreda. En su obra, el artista revive sus primeros años en el pueblo, cuando vendía diarios y revistas, asistía a la escuela y compartía tardes de juegos y risas con amigos, especialmente en torno al fútbol.
Con sacrificio y las pocas monedas que lograba juntar, recuerda haber podido comprarse sus primeras zapatillas y una bicicleta, que, según evoca, representaba «libertad recorriendo las calles de tierra». En su relato también aparecen las trinchas de pan de la panadería Núñez, simples en sabor pero cargadas de simbolismo para una época que ya quedó atrás. «Éramos ricos sin tener nada», reflexiona el músico.
«Muy linda la canción de Santiago, me emocioné», admitió la jefa comunal. Finalmente, cerró con un mensaje de esperanza: «Seguiremos cumpliendo años y seguramente cada vez vamos a estar un poco mejor, o al menos vamos a hacer el intento».
Luego de su discurso, el músico Santiago Mossman expresó su emoción por volver a su pueblo natal y por la conexión con su infancia a través de la canción presentada: «Lo que escribí fue lo que sentí. Agradezco a la gente que conocí y que sigo viendo cada vez que vengo. Acá me siento muy feliz», confió.
La fiesta continuó con el tradicional corte de la torta. Los asistentes degustaron la carne preparada durante el concurso de asadores, compartieron la torta de cumpleaños y disfrutaron de espectáculos de música y danzas, además de la presentación de un DJ que animó la noche del domingo.
Foto: García, vecinos y autoridades durante el corte de la torta por el aniversario.




















