Una «escuela afectiva»: la 103 de Mayer celebró sus 105 años

La Escuela 103 de Mauricio Mayer celebró el pasado sábado su 105º aniversario con un emotivo acto realizado en la galería del establecimiento, que congregó a protagonistas del ayer y del presente.

Durante la ceremonia se pronunciaron discursos que pusieron en valor el camino recorrido por la institución a lo largo de más de un siglo, destacaron su aporte a la formación de generaciones y su compromiso permanente con la educación. 

Además, se entregaron presentes a exdocentes, exporteras, exdirectoras y al personal en ejercicio, en reconocimiento a su labor. Un grupo de alumnas ofreció una representación artística que sumó emoción a la jornada.

La ministra de Educación de La Pampa y la coordinadora zonal enviaron mensajes con sus felicitaciones y acompañamiento en una fecha tan significativa para toda la comunidad educativa. La fiesta de completó con una cena baile.

«La escuela acompaña cambios sociales». 

«Un gran reloj». 

En primera fila se ubicaron autoridades locales y alumnos escolarizados. Las docentes encargadas de la conducción del acto compartieron palabras alusivas: «En una escuela el tiempo se mide en aprendizajes, en amistades, en desafíos superados y en sueños que comienzan a cumplirse. Nuestra escuela es como un gran reloj en el que cada uno de nosotros ha sido y es una pieza fundamental para que siga funcionando».

A su vez remarcaron que la institución «supo acompañar los cambios sociales, culturales y educativos, adaptarse a nuevos desafíos y sostener el compromiso con la enseñanza». «Cuando celebramos los 100 años, una pandemia nos atravesó, el silencio ocupó las aulas y la distancia reemplazó los abrazos. Sin embargo, docentes, estudiantes y familias hicieron posible que ese reloj no se detuviera. Hoy, cinco años después, miramos hacia atrás y entendemos que cada instante vivido nos fortaleció», sostuvieron.

Fogel: «Este fue mi hogar».

40 años de trayectoria. 

Por su parte, la exdocente y exdirectora Catalina Fogel, nativa de Mayer, expresó que en la escuela «generaciones de niños y adolescentes aprendieron a leer, a escribir, a sumar, a restar, a resolver problemas, a incorporar conocimientos y nuevas tecnologías, pero sobre todo a formar amistades que perduran toda la vida».

Luego, evocó los orígenes de la institución a partir del testimonio histórico de Victorio Giordana, primer presidente de la Comisión Pro-escuela, quien dejó asentado en actas cómo los vecinos impulsaron su creación. Según ese relato, «el edificio original costó 40 mil pesos, de los cuales 8 mil fueron reunidos por habitantes del pueblo y el resto aportado por Guillermo Dun. La escuela fue inaugurada el 26 de marzo de 1921, siendo su primera directora Amada Loyola de Olmedo, y abrió sus puertas para alfabetizar a niños, jóvenes y adultos, en su mayoría hijos de inmigrantes». 

Fogel también repasó el crecimiento edilicio y destacó que en 1987 «se inauguraron tres nuevas aulas. Posteriormente se sumaron el patio cubierto, un patio interior, la biblioteca y espacios para docentes. En 1996, con motivo de las Bodas de Brillantes, se habilitó el edificio para los más pequeños, conocido como la “Casita del Sol”. Estas ampliaciones y remodelaciones le dieron al edificio su forma definitiva y permiten desarrollar un provechoso proceso educativo».

Con visible emoción manifestó: «Esta es la escuela que hoy celebra sus 105 años. En lo personal, fueron casi 40 años en los que fui alumna y docente. Este fue mi hogar, mi refugio, mi oficina y el escenario de tantos momentos vividos», y agradeció a quienes hicieron posible el encuentro.

Bohn: «La educación, un desafío constante».

Educación inclusiva. 

El actual director, Claudio Roberto Bohn, remarcó que 105 años para una escuela «representan historias, sueños y generaciones enteras que pasaron por sus aulas», y subrayó que en la institución «se construyen valores, amistades y proyectos de vida».

«Somos una pequeña pero gran familia escolar, donde la educación es un constante desafío. Tenemos objetivos claros y valoramos profundamente el legado de sus fundadores, por eso trabajamos para ofrecer una educación integral, inclusiva y de calidad», afirmó.

«Afectiva». 

A su turno, se dio lectura al mensaje enviado por la ministra de Educación, Marcela Feuerschvenger, quien valoró «el trabajo cotidiano de toda la comunidad educativa» y reafirmó «el valor de la educación pública como política clave para garantizar igualdad de oportunidades, inclusión y construir una sociedad más justa, democrática y con futuro».

Finalmente, la coordinadora de Zona 1 Área 4, Silvia Carina Sánchez, definió al establecimiento como «una escuela afectiva», donde «a diario emergen escenas que vislumbran el cuidado mutuo, el diálogo y la convivencia», y sostuvo que «las escuelas de pueblo tienen algo que las hace distintas, y esta no es la excepción».

Presentaron una coreografía utilizando relojes.

Danzas y homenajes. 

El acto protocolar incluyó además un cuadro de danzas presentado por alumnas, quienes utilizaron relojes de papel para representar simbólicamente el paso del tiempo de la escuela. En el cierre, integrantes de la cooperadora entregaron obsequios a directivos, exdirectoras, exdocentes, docentes en ejercicio, personal no docente y colaboradores.

Luego, el público fue invitado a recorrer las aulas, donde se exhibían objetos históricos relacionados con la vida de la escuela y una muestra de dibujos.

Bibiana de Paoli preparó la torta de cumpleaños.

El festejo continuó con la cena aniversario en el SUM Municipal, que reunió a unas 150 personas. La animación musical estuvo a cargo del DJ Kevin Fest y los asistentes degustaron una exquisita comida y la torta de cumpleaños elaborada por Bibiana de Paoli, en un clima de pleno de celebración. 

Foto: Referentes de distintas épocas de la institución recibieron obsequios. 

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