Gasoline y El Grifo en la noche victoriquense

Ambos locales guardan historias, noches de diversión y muchos recuerdos de la comunidad. 

Con 58 años de edad y una larga trayectoria en la actividad nocturna y gastronómica de Victorica, Carlos Peirone, conocido como “Carlitos”, es el titular de El Grifo Bar y de Gasoline Disco.

Ambos emprendimientos, emplazados en un mismo predio, se consolidaron con el paso del tiempo como verdaderos espacios de referencia social, recreativa y cultural de esta localidad del oeste pampeano.

«Empecé en 1996 con El Grifo Bar, pero anteriormente ya había tenido un boliche bailable en otro sector de la zona urbana. Con los años decidí comprar la propiedad actual, situada frente a la plaza, y trasladar allí todas mis actividades, conformando un complejo que incluye bar, patio abierto y un amplio boliche con planta baja y alta», recordó Peirone en diálogo con Infowini.

En un inmueble de aproximadamente 25 metros de frente por 50 de fondo conviven el local de comidas y tragos y el boliche bailable, este último «orientado principalmente a la juventud, aunque también organizamos fiestas retro», dijo.

En el Grifo Bar, «somos conocidos por la pizza casera, elaborada en horno a gas, y ofrecemos más de 20 variedades. También sumamos lomos preparados con pan artesanal, pastas y otros platos que enriquecen nuestro menú», señaló.

Declarado de interés cultural. 

Historia. 

El nombre del bar está profundamente ligado a la historia lugareña. «En épocas en que Victorica no contaba con agua potable, los vecinos debían acercarse a los grifos instalados en distintas esquinas del pueblo para abastecerse de agua, que llegaba por cañerías distribuidas por toda la zona urbana. Recuerdo ir con mi hermana, con un palo y dos baldes», evocó.

Vinculó esa antigua infraestructura sanitaria a la figura de Juan Pistarini, ministro de Obras Públicas durante el gobierno de Juan Domingo Perón y nacido en la localidad. «Trajo cantidad de obras a Victorica, entre ellas la escuela agrotécnica, el hospital -que lleva el nombre de su madre-, la Escuela Nº 7 y los históricos grifos», mencionó.

Hoy en día, el bar exhibe un grifo original, donado por el municipio, como símbolo de aquella etapa. «Lo ves y, por su forma, parece una tumba», describió.

El Grifo Bar fue declarado de interés cultural, distinción que encuentra fundamento en el valioso patrimonio histórico que alberga en su interior. «Rescaté muchos objetos antiguos que pertenecían a mis abuelos, quienes tenían una casa de ramos generales, y otros donados por amigos. Conservo carteles enlozados, un barco artesanal construido con madera de caldén, un afiche del show de Julio Iglesias en Victorica en 1979, cuando inauguró el Cine Granada-que tenía 600 butacas-, y recientemente se sumó un piano que perteneció a “Porota” Constantino, una docente muy querida ya fallecida. Todo forma parte de la ambientación y cada cosa tiene su historia», remarcó.

Afiche promocional de Julio Iglesias. 

Pionero. 

El bar abre todos los días, mientras que el boliche funciona los fines de semana, con DJ y bandas en vivo. Peirone recordó además haber sido «pionero» en traer a Victorica a la banda La Delio Valdez, en los años 2011 y 2014, cuando el grupo recién comenzaba su crecimiento artístico.

Sus dos emprendimientos generan empleo para entre «12 y 15 personas», entre personal fijo y contratado.

Con casi tres décadas de historia, El Grifo Bar se consolidó no solo como un lugar de encuentro, sino también como un espacio que preserva la memoria colectiva de Victorica.

Foto: Carlitos Peirone, propietario de un bar lleno de historia. 

Especial suplemento 144º aniversario de Victorica. La Arena/Infowini. 

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