Belén Heinz apostó al emprendedurismo y abrió una tapicería en Winifreda

A comienzos de enero, la vecina Belén Heinz puso en marcha un emprendimiento novedoso para Winifreda: una tapicería dedicada a la restauración  de sillas, sillones, reposeras y todo tipo de trabajos de  tapizado, un servicio que hasta ahora no estaba disponible en el pueblo.

En diálogo con Infowini, Belén explicó que básicamente «me dedico a todo lo relacionado con tapizados, recuperaciones de sillas, sillones y reposeras». Además, adelantó que su trabajo no se limita solo al mobiliario del hogar: «Me van a llegar unas máquinas de gimnasio que ya tienen desgastadas las cuerinas y también las voy a tapizar». 

Reinventarse. 

El emprendimiento comenzó el pasado 4 de enero y surgió como una decisión personal tras varios años de actividad laboral en otros rubros. «Venía un poco saturada de hacer siempre lo mismo. Cuidaba adultos mayores y también había trabajado como manicura. Con el tema de que uso anteojos, ya la vista no es tan aguda, entonces decidí incursionar en esto», contó. Fue así como dio un giro rotundo.

La elección no fue casual. «En el pueblo faltaba un servicio de este tipo y, aprovechando mi experiencia previa, decidí emprender algo diferente, algo propio, que me permitiera manejar mis tiempos y me despejara la cabeza. Lo vi como una oportunidad de negocio y pensé: ¿por qué no intentarlo?».  

Las enseñanzas de Juan. 

Para poner en marcha la tapicería, Belén debió reunir insumos específicos, aunque «muchísimas herramientas ya las tenía acá en la carpintería», explicó, detallando que cuenta con «grampas, tornillos, cintas para reposeras y otros materiales». En cuanto a los sillones y sillas, remarcó la importancia de la calidad: «Utilizo gomaespuma que sea de buena calidad, porque la mayoría viene de goma amarilla y no sirve tanto».

La emprendedora destacó el aprendizaje recibido de Juan Rasch, recordado albañil de Winifreda. «Como él ya tenía una carpintería ensamblada, me enseñó un montón de cosas, como usar las herramientas, a tomar las medidas de la madera y demás», recordó. Si bien aclaró que no se dedicará a la carpintería, reconoció que ese conocimiento le permite ampliar el servicio que ofrece: «Si me llega una silla de madera que necesita reparaciones, como ya sé de carpintería, le cambio la madera o una pata».

Manos a la obra. 

Los primeros trabajos no tardaron en llegar. «A algunas sillas les reemplacé la espuma y la cuerina, les hice respaldos nuevos e incluso cambié partes de madera porque los asientos estaban partidos. A las reposeras, les realicé recambio de cintas y respaldos», detalló.  

Con 31 años y apenas semanas de actividad, Belén se mostró satisfecha con la respuesta de la comunidad. «Está funcionando, la gente se va interesando», afirmó.

Aunque lleva diez años viviendo en Winifreda, reconoció que el emprendimiento le permitió tener mayor llegada entre los vecinos: «Por ahí no me conocen mucho en el pueblo, pero van respondiendo súper bien y eso me pone re contenta», dijo.

El contacto de la tapicería es 2954-220923. «La gente me llama bastante por teléfono, y si no, me acerco personalmente a sus casas para tomar las medidas de los sillones», comentó, aclarando que muchas veces «no se trata solo de cambiar tapizados: Algunos simplemente se hunden y hay que reforzarlos».

Foto: Belén Heinz repara una reposera en su taller.  

Griselda y Sonia, las vecinas de Winifreda que atendieron a Claribel Medina

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