Durante el desarrollo musical de la VII Fiesta Provincial del Mate, realizada el sábado en el vivero municipal de Winifreda, se vivió un momento tan tierno como conmovedor.
Mientras uno de los artistas cantaba sobre el escenario, un padre del corazón salió a bailar con su hijo, quien se moviliza en silla de ruedas, entre las demás parejas. Lo levantó en sus brazos y juntos se movían al ritmo de la música, generando una escena que emocionó profundamente al público presente.
El gesto quedó registrado en un video, que despertó sensibilidad y aplausos entre quienes lo presenciaron. Al día siguiente, Infowini encontró a ambos y a la madre del niño disfrutando de los hidrojuegos del parque acuático emplazado en el predio y dialogó con la familia para conocer la historia detrás de esa hermosa muestra de amor.
El baile que conmovió a todos.
Un guerrero.
Bajo un gazebo estaban Fernanda Repetto, su hijo Galo Guilledo, de 12 años -apodado “Chuky”- en silla de ruedas, y su pareja Fernando López. Los adultos narraron la historia de vida del niño, marcada desde el nacimiento por numerosas dificultades de salud, pero también por una enorme fortaleza y un constante acompañamiento familiar.
Fernanda es oriunda de Fortín Olavarría y Fernando de Pehuajó, ambas ciudades bonaerenses.
«Galo nació a las 33 semanas de gestación y al momento de nacer sufrió un paro que le ocasionó hidrocefalia. Pasó un mes internado en Trenque Lauquen y luego fue trasladado al Hospital Güemes, donde fue operado. Le colocaron una válvula en el cerebro porque tenía mucho líquido en su cabecita. Permaneció internado durante 20 días y después recibió el alta», relató Fernanda.
El comienzo fue crítico. «En Trenque Lauquen le daban pocas probabilidades de vida, ya que a la semana desarrolló una sepsis. Tenía un catéter por el ombligo y no podían determinar si se trataba de meningitis u otra afección. No me dieron esperanzas hasta que, una noche, los medicamentos comenzaron a hacer efecto, y acá está», recordó.
Además, debido a su nacimiento prematuro, Galo no tenía los pulmones completamente desarrollados. «Tuvieron que aplicarle cinco inyecciones para acelerar la maduración de sus pulmones. Me habían advertido sobre la posibilidad de que necesitara una mochila de oxígeno, pero no fue necesario», agregó.
Pese a todas esas dificultades, Galo ha crecido. Se desplaza en silla de ruedas. «Tiene un andador y da algunos pasos, pero es medio vago, va a lo fácil», dijo su mamá entre sonrisas.
Aunque siempre fue de bajo peso, se muestra activo. «Pesa 14 kilos y medio. Come mucho, parece una termita», bromeó Fernando. «Asiste a la Escuela Especial 501 de Pehuajó», acotó su madre.
«Me pide que grabe su video», dijo Fernando.
Amor paternal.
La pareja lleva cuatro años y medio juntos. Fernando habló del vínculo profundo que construyó con el niño, un amor que se hizo visible en el video que se viralizó durante la Fiesta Provincial del Mate, donde se los vio bailando juntos.
«Estaba pescando en Cuero de Zorro, que queda para el lado de América, cuando llegaron Fernanda y Galo. Fue ahí donde nos conocimos. Tomé un pescado, se lo acerqué a la cara de Galo y lo tomó con una sonrisa, y enseguida tuvimos feeling. Con el tiempo, comenzamos a conocernos mejor y a salir. Desde el principio lo traté de manera normal. Ahora me acompaña a todos lados», contó Fernando.
Comparten viajes, salidas, vacaciones y fiestas populares. «Vamos a pescar, a veranear; donde yo estoy, él también está. Trabajo en una ART y él está al tanto de mis viajes, sabe exactamente a dónde voy. Es muy inteligente y está muy pegado a mí. Le brindo un amor paternal que nunca tuvo antes», confió.

Disfrutan de los hidrojuegos del parque.
«Hay que refrescarse».
«Hemos bailado en la Fiesta del Mate y en la Fiesta del Cordero en Arboledas, porque él me pide que lo acompañe a bailar y me dice que grabe su video. Hay personas que lo siguen en las redes, le mandan corazones, y yo se los muestro. Eso le hace bien. Lo hago sin ningún interés económico. Todo lo que hacemos es con amor, no buscamos nada a cambio», afirmó.
Fernanda cerró destacando la inclusión cotidiana de su hijo: «Hace una vida como la de cualquier otro niño. Siempre ha estado rodeado de adultos y está integrado continuamente».
En medio de la charla distendida, “Chuky” también tuvo su participación. Cuando se le preguntó si iba a meterse a la pileta, respondió sin dudar: «Más vale, hay que refrescarse».
Foto: Fernanda, Fernando y Galo protagonizan historia de amor e inclusión.




















