Ignacio «Nacho» Martín, el vecino de Winifreda que emprendió una agotadora travesía de 550 kilómetros en bicicleta como agradecimiento a la Virgen por su radical cambio de vida, cumplió su desafío: llegó a la Basílica de Luján y se postró ante la imagen de la Patrona de Argentina.
Martín, quien tras una cirugía bariátrica logró adelgazar más de 60 kilos, pedaleó durante varios días, enfrentando las dificultades del camino, entre ellas las banquinas inundadas, para concretar el acto de fe que había planeado. Su travesía se convirtió en un símbolo de superación para toda su comunidad.
El recorrido, iniciado en el santuario de San José, puso a prueba la nueva resistencia física de Nacho. Días de sol intenso, el desafío de cruzar zonas inundadas, y el cansancio acumulado de pedalear cientos de kilómetros fueron superados gracias a la motivación de su fe y al apoyo logístico incondicional de su hijo, Guido, quien lo acompañó en un motorhome a lo largo de toda la ruta.

«Una nueva oportunidad».
«Llegar acá no es solo una meta deportiva, es el agradecimiento por una nueva oportunidad. Cuando uno cambia su vida, el compromiso es total, y esta peregrinación es mi forma de decir gracias por cada kilo que pude dejar atrás», comentó Martín, visiblemente emocionado, al pie de la Basílica.
Nacho, que llegó a tener mucho sobrepeso, hoy celebra haber recuperado no solo la salud, sino también la posibilidad de disfrutar plenamente de actividades como el deporte, una realidad impensable para él hace poco tiempo.
Foto: Nacho llega a la ciudad de Luján después de recorrer 550 kilómetros pedaleando.
Crónica con apuntes de El Diario.
Nacho Martín bajó 60 kilos y pedalea hacia Luján para agradecerle a la Virgen




















