El vecino winifredense Ignacio «Nacho» Martín se sometió a una cirugía bariátrica mediante la cual logró perder más de 60 kilos y superar su problema de sobrepeso.
Con una energía renovada y un gran entusiasmo, el pasado 3 de noviembre emprendió un viaje en bicicleta muy especial. Partió desde el santuario de la Colonia San José con rumbo a Luján, provincia de Buenis Aires, donde desea agradecer a la Virgen por los cambios positivos que ha alcanzado en su vida.
Promesa.
Esta travesía es también una promesa personal que desea cumplir. Hasta ahora el recorrido no ha sido sencillo para él: enfrentó lluvias torrenciales y atravesó caminos llenos de barro. Las adversidades no han logrado detenerlo en su propósito.
Este sábado Infowini habló con él telefónicamente mientras hacía una pausa en 9 de Julio. «El 3 de diciembre se cumplirá un año de la cirugía bariátrica a la que me sometí, un procedimiento que resultó todo un éxito. Si bien mi salud no presentaba un problema grave, decidí hacerlo por una cuestión de bienestar personal. Cuando llegue a Luján, agradeceré a la Virgen por haberme acompañado durante todo este proceso. Además, se cumplió un año desde la partida física de mi padre, quien era profundamente devoto de la Virgen de Luján. De hecho, en el lugar donde descansan sus restos, lo acompaña una imagen de la Virgen que siempre estuvo con él», contó Martín.

Partidó desde el santuario de San José.
El clima, en contra.
«En total, son 550 kilómetros en bicicleta. Estoy en 9 de julio y me restan aproximadamente 180 kilómetros para llegar a la Basílica. Planeo completar esa distancia en unos tres días. Mi objetivo es llegar a Luján el lunes por la tarde o el martes por la mañana, donde me esperan amigos», continuó.
«Para este viaje me preparé físicamente, aunque está resultando mucho más difícil de lo que pensé, principalmente porque las condiciones climáticas me jugaron en contra. Mi plan era llegar por tierra, siguiendo un camino paralelo a la vía, pero no fue posible porque está completamente inundado. Porfiado, insistí en avanzar pedaleando, pero no lo logré; me vi obligado a caminar 17 kilómetros sobre el agua con la bicicleta levantada sobre mis hombros. Estuve a punto de abandonar, pero ya había llegado a Trenque Lauquen y no quería dar marcha atrás. No tuve más opción que continuar pedaleando por la Ruta Nacional 5, pese al enorme peligro que representa. Lo hago aprovechando las banquinas, senderos improvisados y partes de la calzada. La única buena noticia es que desde ayer (viernes) disminuyó el tránsito de camiones, y hoy, sábado, y mañana domingo, tengo la oportunidad de correr menos riesgos», siguió con su relato.

Atraviesa calle inundada con su bicicleta al hombro.
Odisea.
Ofreció más detalles sobre los inconvenientes del viaje. «Salí de la iglesia de San José con rumbo a Pellegrini, recorriendo casi 80 kilómetros. En el Meridiano Quinto terminó el asfalto, y al iniciar la ruta 10 hacia Pellegrini me encontré con unos 30 kilómetros de camino de tierra. No sabía que había tanta arena y guadal en ese tramo, me pegué un golpe sin consecuencias graves. A pesar de todo, llegué a Pellegrini con mucho sol, terminé quemándome mucho la piel y tuve que comprar protector solar».
«El trayecto de Pellegrini a Trenque Lauquen fue toda una odisea. Intenté ir por tierra, pero como mencioné antes, la pasé mal porque todo estaba inundado. Finalmente, logré encontrar un camino que me llevó de vuelta a la ruta 5. Todo esto, por supuesto, caminando. Desde allí, recorrí en bicicleta los últimos kilómetros hasta llegar a Trenque Lauquen, bajo una intensa lluvia», prosiguió.
«De Trenque Lauquen a Pehuajó y desde allí hacia Carlos Casares también me sorprendió la lluvia. Ayer, viernes, amanecí en 9 de Julio con un día increíble, espectacular. No hay viento, lo cual es sorprendente porque hasta ahora siempre había tenido viento en contra. Pero hoy el clima es perfecto y me permitirá recorrer muchos kilómetros», señaló.
Con su hijo.
Cuenta con apoyo logístico. «Mi hijo Guido me acompaña en el motorhome, esto me permite descansar, bañarme y comer alimentos sanos por las noches. Cuando no estoy pedaleando, compartimos con Guido las noches, estamos los dos solos. Mi hijo es un apoyo incondicional en este aspecto», resaltó.

Su hijo Guido viaja en el motorhome.
Cambio de vida.
Antes de finalizar la comunicación, «Nacho» confió que, gracias a la cirugía, «adelgacé unos 63 kilos hasta el día de hoy. Además, me cuido ya que no paro de hacer gimnasio y practicar deportes. Todo eso cambió mucho mi estilo de vida y contribuye a mi bienestar. Cuanto tenía sobrepeso, gozaba de buena salud según los parámetros médicos, pero era evidente que con el tiempo, especialmente al superar los 50 años, ese exceso de peso iba a repercutir negativamente».
«Nacho» continúa pedaleando hacia Bragado y mañana, domingo, llegará a Chivilcoy. Al arribar a Luján, «dejaremos el motorhome en la casa de un amigo que ha sido clave en este recorrido, Daniel Spinelli, director de Radio Horacio Guaraní, quien fue ladero de Horacio durante los últimos 20 años de su vida. Daniel nos trasladará en su auto a la Capital Federal, donde le voy a entregar un presente al Doctor Ruiz, el médico que me operó. Luego, emprendemos el regreso».
Agradecimientos.
Finalmente expresó su profundo agradecimiento «a toda mi familia que me re-bancó en esta aventura, al nutricionista deportivo Juan Pablo Bruno por su excelente preparación, a Emma Roppel por el entrenamiento en el gimnasio y al Doctor Juan por su respaldo».
Extendió su gratitud «a la Peña de los Jueves de los chicos de Macachín, y a “Cochelo” Sierra, titular de Transporte Sierra, quien me conectó con muchas personas que me han ayudado durante el camino».
Se acordó de «Ale Tomaselio, Walter Berger que me recibió en Luján, y el payador Jorge Alberto Soccodatto, quien me acogió en su casa de 9 de Julio».
También, mencionó «a Nachito, Mariano y Grelda, quienes son los locutores de Radio Guarani y me esperan en Buenos Aires. Y a Nico y Miguel Ponce, los hijos del Cambá, que estarán presentes en la Basílica».
Foto: «Nacho» Martín en Pehuajó, al lado del monumento dedicado a Manuelita.
“Nacho” Martín, presente en homenaje al «Chaqueño» Palavecino




















