Criador Limangus y un propósito: «Potenciar la ganadería en La Pampa»

El ganadero winifredense Darío Priotti destacó los resultados del Cuarto Remate Limangus Pampeano, realizado recientemente en su cabaña “San Eduardo”, ubicada en la zona rural del Lote XIII. Además, agradeció la participación de cabañeros de otras razas vacunas y subrayó que todos comparten el mismo propósito: «Potenciar el desarrollo de la ganadería en La Pampa».   

Por primera vez, cabaña San Eduardo llevó a cabo un remate limangus en sus propias instalaciones, siendo este el cuarto de su serie. La jornada de ventas se desarrolló tanto de manera presencial como virtual.

«El balance es positivo, especialmente en el aspecto que a uno más lo emociona y moviliza: la concurrencia del público. En estos tiempos, lograr que la gente se movilice parece algo simple, pero no lo es. A muchos les cuesta salir de casa, especialmente con las facilidades que ofrece el streaming. Por eso, estoy muy contento y agradezco el esfuerzo de cada persona que decidió acercarse al campo. Asistieron ganaderos del sur de Córdoba, de la provincia de Buenos Aires, de San Luis y de distintas localidades pampeanas», manifestó Priotti en diálogo con Infowini.

Durante la subasta se logró vender la totalidad de los animales vacunos: 90 toros puros controlados y de pedigree, además de 250 vaquillonas bajo las mismas categorías. Estos ejemplares fueron aportados por cabaña San Eduardo y otras invitadas.

En cuanto a los valores, Priotti sostuvo que los promedios obtenidos fueron «buenos» y detalló: «En el caso de los toros puros de pedigree, el promedio superó los 10 millones de pesos. Los toros de puros controlados alcanzaron 6,2 millones. Las vacas paridas se ubicaron en torno a los 4,5 millones, mientras que las vaquillonas para entorar, una categoría de alta demanda, registraron promedios entre 2,3 y 2,4 millones».

-¿El toro que logró el precio más alto pertenece a la genética de tu cabaña?

-Así es. Es hermano por parte de padre de Aladino, el toro que vendimos el año pasado en Santa Rosa. Es una línea familiar con la que trabajamos constantemente para renovar y afianzar esas líneas de sangre.  

Cabe recordar que en 2024, pagaron 27 millones de pesos por Aladino, un toro puro de pedigree de San Eduardo, marcando un récord nacional para la raza Limangus.

«Este año aparecieron clientes nuevos».

-Tu papá comentó que los precios en la subasta fueron rescatables. Da la impresión de que no hubo valores extraordinarios como en la del año pasado.

-Cada remate tiene sus particularidades. El del año pasado (realizado en la Rural de Santa Rosa) fue uno de esos para guardar en un cuadrito porque suceden de vez en cuando. Ese día, todos nuestros clientes y aquellas personas que se acercaron espontáneamente decidieron comprar, lo que permitió alcanzar valores muy destacados. Este año siento que los promedios fueron igualmente sólidos, con cifras de mercado muy buenas. Estoy satisfecho porque superaron nuestras expectativas iniciales.

En cuanto al perfil de los compradores, «nuestros clientes históricos nos acompañan año tras año, adaptando sus compras según sus necesidades. Sin embargo, también han aparecido nuevos compradores. Hay un detalle interesante: varios de nuestros animales fueron adquiridos por cabañas Limangus de la provincia de Buenos Aires. Esto refleja que estamos trabajando de manera correcta. Además, entre los nuevos clientes, se sumaron de Lincoln y La Pampa», señaló eñ criador winifredense.

-Durante la subasta vi a un criador de Aberdeen Angus. ¿Te sorprendió su presencia? ¿Es algo habitual ver a criadores de otras razas en este tipo de remates?

-Entre los asistentes estaban Juan Manuel Gareis y Aldo Teso, referentes destacados de la raza Angus en La Pampa. Les agradecí personalmente por haber venido. Pienso que cada criador elige la raza que desea y la trabaja a su manera, pero todos compartimos el mismo objetivo: potenciar la ganadería en La Pampa. Buscamos ofrecer mejores productos y generar terneros superiores, trabajando constantemente en la excelencia genética. Soy relativamente nuevo en este ámbito, ya que mi origen no está directamente ligado a las cabañas, entonces es muy bueno para mí escuchar los consejos de ellos y aprender de sus experiencias.

¿Y ahora qué sigue, después del remate?

-Ya estamos pensando en el que viene (risas). Las nuevas generaciones de terneros están naciendo: los futuros toros. Nos encontramos haciendo recrías, cuidando la sanidad, realizando inseminaciones y servicios. Es una continuidad constante porque en el campo el trabajo nunca se detiene.   

Foto: Darío Priotti, un criador comprometido con el fortalecimiento de la ganadería en La Pampa.

«Jornada histórica»: Rubén Priotti y un exitoso remate Limangus

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