La vecina Nancy Mónica Pascual brinda el servicio de ozonoterapia en cabinas especialmente acondicionadas en una habitación de su vivienda ubicada en el loteo Altos de Winifreda. Este emprendimiento fue iniciado por su madre, y posteriormente su hija decidió continuar con esta actividad.
Según explicó, se trata de una «terapia alternativa» basada en la oxigenación celular a través del uso de ozono, un gas derivado del oxígeno. Entre sus beneficios mencionó la disminución de inflamaciones, el aumento en la producción de colágeno y elastina, la reducción de celulitis, adiposidad localizada, entre otros.
Historia familiar.
«Soy masoterapeuta y técnica superior en farmacia hospitalaria. Para manejar las cabinas de ozonoterapia realicé una capacitación en Buenos Aires, justamente en la empresa encargada de fabricarlas», comentó Pascual en diálogo con Infowini.
La profesional recordó que su primer acercamiento con esta terapia «fue hace cuatro años a través de mi madre, Dora Florencia Alessandreli, quien ya no está entre nosotros. En ese entonces, ella comenzaba a experimentar los primeros síntomas de reuma, artrosis y artritis. Siempre fue una persona que le gustaba investigar y hacer preguntas. Una profesional de Santa Rosa le recomendó las cabinas de ozonoterapia. Desde ese momento, viajaba dos veces por semana para someterse al tratamiento, y los resultados fueron sorprendentes. Antes de iniciar la terapia, se realizó análisis médicos completos y repitió los mismos estudios después del tratamiento. Los médicos constataron que sus dolencias empezaron a disminuir totalmente, su salud mejoró y comenzó a sentirse cada vez mejor».
«Un día, charlando conmigo y mis hijos, nos manifiesta su deseo de comprar una cabina de ozono. Era algo inalcanzable, pero entre todos hicimos el esfuerzo y logramos comprársela. Ella siempre decía: «Si puedo compartirle a alguien que esto me hace bien y esa persona me escucha y decide probar la terapia, me sentiré contenta». Así comenzó a ofrecer el servicio en Winifreda. Rápidamente tuvo muchos clientes y al poco tiempo compramos una segunda cabina. Antes de que se cumpliera un año, sumamos una tercera y dos años después adquirimos una más. Llegamos a tener cuatro cabinas», repasó.
Beneficios.
Todas están en funcionamiento. Pascual indicó que, en este momento, «dos cabinas se encuentran en Santa Rosa, en Mansilla 189, dentro del espacio de Mara Díaz, quien es cosmetóloga, cosmiatra, masoterapeuta, y una persona de mi confianza. Las otras dos están ubicadas en mi domicilio en los Altos de Winifreda».
Pascual explicó que la ozonoterapia consiste «en una oxigenación celular utilizando el ozono, un gas que deriva del oxígeno. Cada cabina está equipada con un pequeño transformador similar a un motorcito que genera mucho calor. Este proceso convierte el oxígeno en ozono, el cual, a través de la vaporización penetra en los poros de la piel. Las sesiones duran una hora, donde los clientes permanecen acostados dentro de la cabina, treinta minutos boca arriba y otros treinta minutos boca abajo».
«Esta terapia –aseguró- tiene muchísimos beneficios. Actúa como antioxidante, activa la circulación, alivia afecciones como artritis, artrosis y lumbalgias, reduce inflamaciones de todo tipo, elimina bacterias, virus, hongos y toxinas. Además, contribuye a disminuir la adiposidad localizada y la celulitis. Como se basa en la oxigenación celular, estimula la producción de elastina y colágeno en el organismo, esto es ideal para tratar arrugas y demás».
Sin contraindicaciones.
La especialista explicó que las cabinas también incorporan electroterapia. «Este tratamiento utiliza electrodos durante la sesión de ozonoterapia y no es adecuado para aquellas personas que tienen bypass, stents, dispositivos intrauterinos u otros objetos», precisó.
«La ozonoterapia se recomienda a partir de los 15-16 años. Es una terapia alternativa que puede complementarse con los tratamientos médicos. A mí me encanta que mis clientas consulten con su médico de cabecera, quien en muchos casos les sugiere este servicio, que no presenta contraindicaciones», concluyó.
Foto: Nancy Pascual junto a las cabinas de ozonoterapia.
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