Durante la mañana, el mediodía, la tarde y la noche del jueves 26 de junio, sus hijos, hijas y demás familiares se reunieron a su lado para cantarle el feliz cumpleaños, colmarla de besos, abrazos y otras muestras de cariño.
La homenajeada fue doña María Gruber, quien celebró sus 99 años y avanza hacia el centenario. Es la vecina más longeva de Winifreda, descendiente de la colectividad alemana y un ejemplo de abuela, con 17 nietos, 19 bisnietos y 1 tataranieto.
Camino al centenario.
Infowini asistió a la celebración de la tarde y conversó con Celia, la hija de la agasajada, para conocer cómo estaban viviendo este nuevo cumpleaños de su madre. Al respecto respondió: «Con mucha alegría, porque te imaginas que no es fácil llegar a esa edad. Mamá tiene muy buen apetito y muy buena memoria. Se acuerda muchas cosas de antes. Cuando vivía en el campo tenía como vecinos a los Hallabrín y siempre rememora las carneadas que solían compartir entre ambas familias». Actualmente, «no tiene dolores, duerme bien y está tomando muy poca medicación», añadió.
Hace unos días, doña María estuvo internada debido a un cuadro de deshidratación. «Aunque le damos agua constantemente, bebe muy poco. La llevamos en ambulancia al hospital y allí permaneció desde el mediodía del sábado hasta la mañana del domingo, cuando volvió a casa. Con los sueros repunta», afirmó Celia quien anhela con todas sus fueras que su amada madre llegue a los 100 años.
Celebración.
María ha formado una familia muy numerosa con cuatro hijos y cuatro hijas. «Somos alrededor de 70 personas, así que nos distribuimos para visitarla: algunos pasaron a saludarla por la mañana, otros al mediodía cuando compartimos una vianda, otros la acompañamos por la tarde y algunos van a cenar con ella. Nos organizamos de esta manera porque si hay mucha gente a su alrededor se apabulla y se siente distraída», confió.
Reveló que el miércoles, «recibió la visita de «Pirincho» Rodríguez cuya esposa Barbarita Gareis era sobrina de mamá. Pasaron varias horas conversando».
«Emoción y felicidad».
Celia comentó que su madre «tiene cuidadoras que la atienden durante todo el día, excepto los fines de semana y feriados cuando nos encargamos sus hijos. Tenemos en el calendario marcado a quién le corresponde cuidarla cada sábado, domingo y feriado desde enero hasta diciembre. Si alguno no puede asistir, ocupa a alguna de las chicas que siempre están con mamá. Una señora lleva seis años trabajando con la familia y la otra cinco».
Celia reflexionó sobre lo significativo que es tener a su madre con vida a los 99 años. «Es una experiencia llena de emoción y felicidad plena. Ella pregunta por sus nietos, aunque algunos no viven en el pueblo, pero cada vez que visitan Winifreda pasan a ver a la abuela María. A pesar de tener un montonazo de nietos, recuerda los nombres de cada uno», manifestó mirando a la cumpleañera.
«Una suegra de 10».
Desde la zona rural de Anguil, Marisa llegó junto a su esposo. Es la nuera de María, a quien la describió como «una suegra de diez puntos: muy buena en todo sentido».
«Siento una emoción inmensa al verla llegar a esta edad. Ha sido una mujer que trabajó duro cuando vivía en el campo, ayudaba a su marido Antonio (ya fallecido) y siempre tenía algo para darle de comer a sus hijos. Ahora parece que, si nos faltan fideos, ya no sabemos qué hacer. En cambio, ella tomaba esa masa alemana y preparaba una comida. Esa cultura y forma de vida deberíamos adoptarla un poco en la actualidad y dejar de quejarnos tanto por las dificultades cotidianas», expresó Marisa.
Finalmente resaltó que María «construyó una familia muy unida y con educación. Son todas muy buenas personas».
Foto: María Gruber festejó sus 99 años rodeada de sus hijos, hijas, nuera y demás familiares.




















