La vecina winifredense María Gruber cumplió ayer 98 años y los festejó junto al calor y el cariño de su numerosa familia. Pasó un excelente día en su vivienda rodeada de sus hijos, cuatro mujeres y cuatro varones, y demás familiares quienes le cantaron el feliz cumpleaños y la mimaron. También, pasaron a saludarla sus amistades y cuidadoras.
María es descendiente de la colectividad alemana y una súper abuela ya que tiene 17 nietos, 19 bisnietos y 1 tataranieto. Es una de las mujeres más longevas de la localidad.
«Me siento bien hasta me bailaría un tango», fue el divertido comentario que hizo la cumpleañera cuando habló con Infowini. «No tengo enfermedades, lo único que cuando me caí me rompí las piernas. Anoche (por el martes) después de mucho tiempo me levanté de la silla de ruedas y pude caminar», contó con voz suave.
A su lado estaba su hija Alicia quien agregó que su mamá «camina un poquito con el andador alrededor de la mesa, la llevamos al baño, pero la mayoría de las veces está en la silla de ruedas para tranquilidad nuestra».
El festejo fue íntimo y muy especial porque María llegó a los 98 años y va camino al centenario. «Estamos muy emocionados porque mamá está muy bien de ánimo, su sistema auditivo funciona muy bien, participa de la conversación, si Dios quiere vamos a seguir con ella adelante y vamos a festejar sus cien años», dijo Alicia muy entusiasmada.
«Un vinito».
«Puede comer de todo y duerme bien. Ella siempre fue muy buena, muy compañera, no se queja de nada, no protesta, dice que las chicas la cuidan bien y la quieren mucho», señaló.
María confió que bebe agua y «un vinito de vez en cuando con la comida pero no mucho». Se le preguntó a su hija si su progenitora toma mucha medicación y respondió «no, solamente dos pastillas: una para la presión y otra para la depresión, cuando estuvo media bajón empezó con esa pastilla y la sigue tomando».

Le cantaron el feliz cumpleaños y sopló las velitas.
Ritual familiar.
Cada 26 de junio, los cuatro varones y las cuatro mujeres dejan sus ocupaciones laborales y confluyen en la casa de su madre a la que también visitan por separado durante todo el año. «Somos muy compañeros, tenemos un grupo de WhatsApp de la familia donde vamos planificando la visita. Esta vez nos organizamos de la siguiente manera: un grupo fue a verla al mediodía y otro a la noche, para no juntarnos todos juntos y para no emocionarla tanto a ella. Nos queremos un montón y mamá siempre está presente», expresó Alicia.
Su amiga.
En los minutos finales del encuentro, María le envió «un beso grande» a la madre de este cronista, Rosa Schulmaister, y confesó que siente la ausencia de su «amiga» María Hallabrin. «Hicimos chorizos juntas en el campo. La extraño, me cayó muy mal cuando me enteré que había muerto», cerró.
Cabe mencionar que María se casó el 15 de agosto de 1946 con apenas 20 años. Su esposo, Antonio Guinter, tenía 26 años. Se conocieron en un baile chacarero. Con Antonio vivieron en la zona rural y criaron a sus ocho herederos. Unos años más tarde compraron un terreno y construyeron la casa en donde aún vive María, a media cuadra de la plaza de Winifreda.
Foto: María Gruber festejó sus 98 años con sus hijas e hijos.
María Gruber cumplió 97 años: «Tiene una salud inquebrantable»




















