El pasado domingo se celebró el Día Internacional de los Museos. En ese marco, el Museo de la Comunidad de Winifreda reabrió sus puertas al público, presentando una sala que recreaba los antiguos almacenes de ramos generales y boliches de campo.
La exposición incluyó diversos objetos relacionados con esta temática, los cuales fueron donados por vecinos. La museóloga Claudia Visbeek fue la encargada de realizar esta ambientación.
«Contamos con la enorme fortuna de tener una museóloga que ha hecho una nueva ambientación en esta sala del museo. Claudia, con una paciencia de hormiga, ha dedicado años y años a recopilar muchísimos objetos que tienen un valor inmenso, los cuales vamos exhibiendo. Realmente le ha puesto el alma a este proyecto», destacó Kelli García, secretaria municipal de Cultura.
Hilo conductor.
En relación con la ambientación, Visbeek explicó a Infowini que el objetivo fue «reunir objetos que ya formaban parte del museo dándoles un contenido, un hilo conductor, un guion que los una. Por ello, se pensó en recrear una especie de boliche de campo o almacén de ramos generales, que en su momento funcionaban como una suerte de antiguo supermercado donde las personas podían encontrar una variedad de productos».

Colección de botellas, planchas, latas y demás.
Describió con detalle los objetos en exhibición. «Este gran mostrador perteneció al salón de baile de la escuela de la Delfina. Antes de que sus instalaciones fueran demolidas, un grupo de vecinos, en su mayoría descendientes de portugueses que habían habitado esos campos, decidió donarlo al museo. Está hecho de madera y conserva sus colores originales, junto con las marcas de sus avatares. También, tenemos una balanza de pesas, como las que se utilizaban antes de la electrónica. Otro objeto importante es una caja de caudales que perteneció al Almacén de Ramos Generales de Fortunato Fernández. Hay una mesita que provino del salón de baile del club El Guanaco y una interesante colección de vajillas, botellas y pequeñas latas que contenían té, galletitas o café. Entre los sistemas de iluminación, se encuentran lámparas y linternas más calentadores y yerberas, además de una colección de planchas a carbón. En un rincón, se exhibe una cocina a kerosene de las décadas del 50 y 60 donada por Jorge Núñez, quien ya no reside en Winifreda pero es alguien de aquí. También, hay una heladera donada por Sergio Bellendir y otros objetos de la familia Kasper».

Estará abierto los fines de semana.
Objetos históricos.
Visbeek explicó que la mayoría de estos objetos, «llegaron al museo en el momento de su inauguración (hace 29 años) y fueron reunidos por las personas que colaboraban con la institución en aquella época, era una comisión que trabajaba ad honorem y fue la encargada de dar forma al museo tal como se lo conoce actualmente».
Confirmó que se harán otras ambientaciones con el paso de los meses. «Como podrás notar, ahora tenemos una vitrina nueva en la que hemos colocado algunos objetos. Esa vitrina albergará próximamente una colección relacionada con la historia de la zona rural que ingresará al museo», adelantó.
Precioso.
Se le preguntó a Kelli García si el museo estará abierto todos los días y su respuesta fue: «Estamos evaluando abrir los fines de semana, como se hizo el año pasado. Además, se planea recibir delegaciones. Diariamente no es posible, ya que Claudia continua trabajando en tareas importantes durante la semana, como incorporar nuevos objetos, acondicionarlos y limpiarlos, además de restaurarlos en la medida de lo posible. Por lo tanto, el museo estará disponible los fines de semana para que los vecinos puedan disfrutarlo. La verdad, está quedando precioso».
El museo está integrado al circuito histórico, cultural y turístico local.
Foto: Caja de caudales que pertenecía a Fortunato Fernández.




















