Las abundantes lluvias registradas en los campos de Winifreda han impulsado notablemente el desarrollo de los cultivos de invierno, destacándose especialmente la avena.
Los predios lucen más verdes y vigorosos que nunca, gracias a la combinación de precipitaciones adecuadas y temperaturas moderadas.
Estas condiciones más la calidad de los suelos han resultado ideales para la germinación y el crecimiento de este cereal invernal, clave en la alimentación del ganado vacuno.
Lotes de avena en campo de Wiggenhauser.
El productor Erwin Wiggenhauser sembró en marzo pasado unas 20 hectáreas de avena en su establecimiento «El Coraje», ubicado en El Destino. Estas plantaciones ya presentan un crecimiento significativo y actualmente las utiliza como pastura para una parte de su ganado.
Según manifestó el chacarero, un panorama similar observa en campos situados en otras zonas, algo que no veía desde hacía tiempo.
Este repunte en el cultivo de avena supone un alivio significativo para los agricultores, tras varios años de sequía que afectaron duramente la producción agrícola en la región.
Foto: Wiggenhauser utiliza el cereal para alimentar hacienda.
Alivio en Winifreda por las lluvias que benefician a girasoles




















