Las lluvias de los últimos días han beneficiado a los girasoles, uno de los cultivos de cosecha gruesa necesitados de agua.
Si bien el milimetraje fue modesto contribuyó a aumentar la reserva hídrica del suelo. Entre jueves y viernes de esta semana cayeron unos 24 milímetros sobre los campos cercanos a Winifreda y ubicados a la vera de la ruta nacional 35 donde se observan lotes en pleno crecimiento.
Las precipitaciones trajeron alivio y fueron muy bien recibidas por los agricultores dado que impactaron positivamente sobre los girasoles que ya superaron la etapa vegetativa y atraviesan el período de llenado de granos.
Se visualizan cabezas pequeñas y pocas grandes. La mayoría fueron implantados con el método de la siembra directa y serán cosechados en la primera quincena de marzo de 2025. Los productores esperan por más lluvias para que los rindes sean interesantes en esta zona productiva de la provincia.

Atractivo turístico.
La flor del girasol empieza a brotar en primavera y en verano crecen esplendidos hasta alcanzar casi los dos metros de altura en espera de su cosecha. Contemplarlos en enormes campos es una delicia para el alma. Los turistas saben esto. Y por eso estacionan en la banquina para sacarse fotos con los cultivos amarillos y verdes de fondo. Una postal que quieren llevarse de recuerdo de nuestra querida Pampa.
Es así como la ruta 35, entre Winifreda y Santa Rosa, agregó una nueva atracción turística. Es un lugar de tránsito obligado para todos los que vacacionan. Y la belleza en los predios rurales es tal que nadie parece resistirse. Varias familias han estacionado sus vehículos al costado de la cinta asfáltica e hicieron sus sesiones fotográficas.
Foto: Girasoles en etapa de llenado de granos.




















