La Municipalidad de Winifreda restauró la fachada y las paredes laterales del histórico edificio que albergaba al ex Hotel y Cine Cervantes.
Esta iniciativa se enmarca dentro del plan destinado a la recuperación del patrimonio arquitectónico de la localidad, una política impulsada por la intendenta Adriana García.
Este inmueble centenario, situado en la esquina de Sarmiento y Primera Junta, forma parte del Registro Provincial del Patrimonio Cultural y actualmente pertenece al winifredense Javier Naab. Ya es un atractivo del circuito turístico-histórico-cultural local.
Los trabajos de renovación demandaron varios meses y estuvieron a cargo de albañiles y pintores locales contratados por el municipio. Entre las tareas realizadas, los obreros rellenaron con cemento las juntas de los ladrillos de la cornisa que estaban deteriorados por el paso del tiempo y colocaron veredas de ladrillos adobones alrededor del edificio, incluso en la ochava.
Por su parte, los pintores aplicaron una pintura protectora que revitaliza ladrillos, cortinas y portón de chapa originales para realzar su apariencia visual y complementaron con un texturizado en un tono indefinido.
En la parte más alta del edificio se incorporó nuevamente la inscripción comercial Hotel Cervantes, esta vez con un diseño moderno.

Diseño moderno de inscripción comercial.
«Una belleza».
En las redes sociales oficiales de la comuna, los vecinos elogiaron la obra concretada. «Después de tantos años con una esquina en ruinas, hoy contamos con una verdadera belleza», fue uno de los numerosos comentarios. «Por su parte, la secretaría municipal de Cultura publicó: «Estas acciones ayudan a preservar nuestra identidad histórica y a poner en valor espacios que integran la memoria colectiva».
Familia Rodríguez.
El edificio donde funcionaba el Hotel y Cine Cervantes fue declarado Patrimonio Histórico Cultural en octubre de 2013 por la Cámara de Diputados gracias a un proyecto de resolución presentado por el exlegislador Carlos Bruno, nativo de Winifreda. Esta construcción, considerada la más antigua de la localidad, ha sido recientemente restaurada y embellecida.
Entre sus fundamentos, Bruno argumentó que sus instalaciones resguardaban objetos y espacios de gran valor material, histórico y cultural. Entre ellos mencionaba una máquina cinematográfica, 200 butacas en una amplia sala de cine, un bar decorado con hermosas maderas y un amplio comedor con pisos de pinotea. Asimismo, destacó que durante sus años de esplendor, se convirtió en el epicentro de la vida social y política del pueblo.
Recordó que su fundador fue Domingo Rodríguez, quien llegó a la localidad a principios de la década del ’20 y construyó el complejo entre 1926 y 1927 junto a su esposa Balbina y sus hijos Jesús, Francisca, Herminia y José. Es una construcción de estilo italiano y su patio interior presenta una influencia española, fiel reflejo de toda una época progresista que marcó a Winifreda y de las colectividades inmigrantes que dieron identidad al pueblo y sus colonias.
Señaló que el hotel hospedó a numerosas personalidades relevantes, entre ellas administradores de las antiguas colonias agrícolas y figuras destacadas del automovilismo como Oscar Alfredo Gálvez y Ernesto Blanco.
El cine.
En la década de 1930, la familia Rodríguez inauguró una sala de cine dentro del hotel, incorporando un moderno proyector. Esta nueva actividad otorgó fama provincial al establecimiento, convirtiéndose en su principal fuente de ingresos. Inicialmente se proyectaban películas del cine mudo, pero a partir de 1943 comenzaron a ofrecer filmes sonoros.
Familias enteras veían las películas del momento que constituían un verdadero suceso dado que en esa época las comunicaciones eran escasas y el cine era el único medio que mostraba imágenes que de otra manera estaban vedadas al público.

Fue construido entre 1926 y 1927.
Debacle.
Con el paso del tiempo, sin embargo, la empresa comenzó a declinar. Los cambios en las dinámicas laborales y el auge de la televisión redujeron considerablemente la asistencia al cine, hasta que finalmente cerró sus puertas en 1985.
Registro.
A pocos días de finalizar su gestión en diciembre de 2015, la exintendenta Marta Berg, en un acto realizado en el andén del ferrocarril, acompañada por funcionarios municipales, deportistas y vecinas, anunció que la Subsecretaría de Cultura de La Pampa había emitido la resolución 24/15. Esta norma incorpora el edificio mencionado al Registro Provincial del Patrimonio Cultural.
Nuevo propietario.
Sus herederos vendieron la propiedad al vecino Javier Naab, quien respaldó las restauraciones realizadas. Actualmente, utiliza las instalaciones tanto internas como externas para almacenar materiales de construcción.
Fotos de Muni Wini: Fachada y paredes de ex hotel fueron restauradas.
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