Un grupo de 27 ciclistas de Winifreda participó ayer en la XXVI Peregrinación Diocesana a Colonia San José.
Esta edición adquirió un significado especial ya que se realizó en el marco del Año Santo y coincidió con la celebración del Templo Jubilar, lo que atrajo a una multitud de fieles en el Día del Trabajador.
Los biciperegrinos, vestidos con camisetas coloridas y cascos de protección, iniciaron el recorrido desde la plaza San Martín a las 10 de la mañana, llenos de entusiasmo y devoción.
La travesía espiritual no solo representó un reto físico, sino también una valiosa oportunidad para fortalecer los lazos de unión entre los participantes y reflexionar sobre su fe mientras avanzaban hacia su destino.
Comenzaron pedaleando por el acceso norte de tierra, luego tomaron la ruta provincial 10 y finalmente cerca del mediodía llegaron al Santuario de San José, patrono de la localidad. Una vez allí, recibieron la bendición del sacerdote y de la hermana María Ester Cortavarría.

El grupo unido a la travesía espiritual.
Después, los 27 ciclistas levantaron sus bicicletas frente al edificio sagrado en señal de agradecimiento por haber llegado en buenas condiciones a esta peregrinación anual llevada a cabo bajo el lema «San José, Testigo de Esperanza».
En la entrada del templo había un póster gigante del Papa Francisco, quien falleció el lunes 21 de abril a los 88 años.
Posteriormente, cada ciclista ingresó al santuario para un momento de oración personal. Al salir, se reunieron con pedalistas de otras localidades, se encontraron con sus familias y amigos, y disfrutaron de los puestos de comida. En horas de tarde, la mayoría regresó pedaleando a la localidad, llegando alrededor de las 17 horas. Todos destacaron la solidaridad vivida en la colonia y la excelente organización de los puestos de comidas, santería y baños.
Obispo.
En el santuario, la misa central fue oficiada por el obispo de La Pampa, Raúl Martín, acompañado por el sacerdote Alfredo Fidel Zentner y la hermana Cortavarría. Los fieles pidieron por aumentos en vocaciones sacerdotales, bendiciones para todos los trabajadores y protección para las familias, además de agradecer los favores recibidos.
La jornada fue muy alegre e incluyó actuaciones de grupos de danzas folclóricas, ofrecimiento de agua bendita, confesiones, bautismos, bendiciones de personas y objetos religiosos. Además, hubo venta de artículos de santería y librería religiosa.
En el sector gastronómico, los asistentes pudieron disfrutar de choripanes, pata de ternera, pizzas, empanadas, gaseosas, café y tortas, a beneficio del Santuario San José.
Foto: Cilistas frente al Santuario de San José en el Día de Trabajo.
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