El vecino winifredense Darío Jañez vuelve a regalar granadas cultivadas en su jardín, un gesto que repite cada otoño.
Esta mañana, compartió imágenes de estas frutas maduras en las redes sociales. Con su característico sentido del humor, invitó a todos los interesados a pasar por su vivienda a recogerlas. Las tiene en cajones y embolsadas.
Las ofrece diciendo «quien las desee, puede venir a mi casa a buscarlas. Son un regalo que limpiarán los pecados y te transportarán a la infancia en un instante».
Probablemente, Darío estaría encantado de compartir con las personas que se acerquen recuerdos de su niñez, llenos de risas, juegos y travesuras en los que las granadas jugaron un papel importante.

En cajones y embolsadas.
Aquellos que acudan por las granadas no solo recibirán un delicioso presente, sino también una parte de su esencia: un recordatorio sobre la importancia de mantener la infancia viva en el corazón, sin importar lo adulta que se vuelva nuestra vida.
La sabiduría detrás de estas brillantes frutas reside en la memoria de que, a veces, un gesto sencillo es todo lo necesario para reconectar con lo que realmente importa.
Foto: Darío Jañez regala granadas listas para comer.
Volcó un colectivo cargado de frutas y verduras en cercanías de Winifreda




















