Una familia winifredense recuperó un edificio histórico de su propiedad y en sus instalaciones abrió una ferretería. Su denominación comercial es “El Galpón”. Este miércoles 5 de marzo abrió sus puertas al público en la esquina de Avenida Raúl Alfonsín y Rivadavia.
Es un emprendimiento comercial de Ricardo de Mena, su hermana Silvina y su sobrino Nicolás Moya. Para concretarlo reconvirtieron un antiguo inmueble familiar en un moderno comercio con espacios confortables para el público y la exhibición de una amplia gama de productos para el campo, el hogar y la construcción.
Desde las 8 de la mañana sus responsables estaban detrás del mostrador recibiendo a sus primeros clientes que seguramente se multiplicarán con el transcurrir de las semanas.

Infowini fue a verlos y Silvina reveló que un día «mi hermano nos llamó, nos planteó este proyecto, nos preguntó si queríamos participar y le dijimos que sí. Después se sumó Nicolás y acá estamos». La charla continuó después de que un vecino comprara precintos.
«Desde que era chico quise tener una ferretería, con los años me incliné por otra actividad laboral y me quedó pendiente esto, pero cuando vi que teníamos la posibilidad de concretar la idea le dimos para adelante y la realizamos», manifestó Ricardo.

Les demandó casi dos años de trabajo poner en valor la propiedad que estaba cerrada desde hacía más de medio siglo. La utilizaban como galpón. Ahora le dan vida a más de 140 metros cuadrados. «Se recuperaron 16 x 9 metros para el local comercial y la otra parte quedó para depósito», indicó Ricardo.
El salón de ventas conserva detalles de la construcción primitiva como sus paredes anchas de ladrillos. «Una parte del piso se restauró y otra tuvimos que levantarlo y hacerlo de nuevo. Las puertas de madera son las originales, tanto la de ingreso que da a la esquina como la que está al medio del salón, ambas se restauraron y quedaron bárbaras», afirmó Ricardo. Lo nuevo son cuatro ventanales distribuidos armoniosamente para que aportan luminosidad natural.

Productos.
Nicolás debutó en atención al público y ya superó los momentos de nerviosismo. Más tranquilo señaló que tienen mercadería para todos los rubros. «Para el hogar contamos con productos para cloacas teniendo en cuenta la obra de saneamiento ambiental que se está haciendo en el pueblo, sumamos termofusión y electricidad para la construcción y para el agro disponemos de rodamientos, bulonería, retenes, boyeros, varillas, hilos, aisladores, aguadas, y estamos bastante completos en caños y cilindros para molinos», enumeró. «En pinturas tenemos esmaltes sintéticos, muestras de texturados para traer por pedidos y sumaremos látex interior y exterior», agregó Nico.
Fuerte apuesta a Winifreda.
Detrás de esta ferretería hay una familia cien por ciento emprendedora que unió sus esfuerzos para lograr su objetivo. Silvina se ocupa de la administración y sus familiares de los proveedores.
Ricardo siente que cumplió un sueño, «ahora esperemos tener éxito después de esta fuerte apuesta que hicimos, eso sería lo principal», finalizó entusiasmado tras alcanzar un logro que muestra el resultado de una planificación cuidadosa.
Foto: Ricardo, Silvina y Nicolás abrieron ferretería en histórico edificio.




















