«Pude viajar, trabajar, ahorrar, sumar experiencia y sostenerme económicamente», aseguró Sebastián Petengaizer.
El vecino winifredense regresó recientemente de Europa donde permaneció legalmente durante once meses, lapso en el que trabajó en las ciudades francesas de París y Niza. Instalado nuevamente en su pueblo natal reabrió su cervecería.
París.
En diálogo con Infowini, “Seba” repasó su viaje por el viejo continente. «Me fui en febrero con una visa de trabajo y volví en diciembre de 2024. Mi primer destino fue París donde estuve trabajando en un club que tiene equitación y caballos de polo. Tenía catorce caballos a mi cargo y estaba con otros chicos argentinos. Tenía que variarlos, darles de comer, peinarlos, hacerles todo el mantenimiento. Iba todos los días de la semana, los domingos tenía unas horas libres y aprovechaba para salir con mis amigos a pedalear por París y conocer esa ciudad que es encantadora», contó.
Su principal atractivo es la Torre Eiffel, conocida mundialmente. «La tenía a 20 cuadras de donde estaba trabajando, es una estructura realmente imponente y muy bella como todo París», señaló.
Niza.
En abril partió hacia la costa francesa y recaló en Niza donde estuvo casi nueve meses. «Primero trabajé en un bar de una playa como barman preparando tragos y cafés, y después me fui a un restaurante mexicano donde en la cocina preparábamos tacos, burritos, quesadillas, ensaladas, todas comidas rápidas. Lo que me gustó es que cada persona se ponía su picante, dejábamos en la mesa 5 o 6 tipos de salsas y cada comensal elegía la que más le gustaba», recordó. «Trabajaba ocho horas y en temporada alta hasta 15 horas», precisó.
Los últimos meses de su estadía fueron intensos porque «salía del restaurante y me iba a trabajar a una crepería con dos chicos argentinos. Hacíamos wafles, panqueques de dulce de leche, bananas y frutillas. Lo quise hacer para sumar experiencia en el rubro gastronómico, no tanto por la plata. Terminaba cansado, pero me servía muchísimo».
La vuelta.
Sebastián cobraba en euros y fue cuidadoso con el dinero llevando «una vida normal. Lo podes gastar en dos o tres días, pero yo lo que hice fue viajar y ahorrar». Realizó numerosos «viajes cortos» hacia Milán, Torino, Florencia, Pisa (vio la famosa Torre de Pisa), Mónaco, Antibes, Cannes, etc). Su visa tenía validez un año. «En el restaurante mexicano me quisieron renovar la visa, pero no quise porque extrañaba a mi familia igualmente quedaron las puertas abiertas para cuando quiera volver», dijo.
«A mis 35 años este viaje me sirvió porque cumplí con mis objetivos, pude viajar, trabajar, hacer experiencia y mantenerme sin pedirle plata a nadie», afirmó.

Invirtió sus ahorros en la cervecería.
Reapertura.
Sebastián invirtió parte de sus ahorros en su cervecería de calle Sarmiento y cuya nombre comercial es “Lo de Bergesio”.
«Colocamos PVC a los techos de los baños, cambiamos puertas, pintamos, compramos más equipamiento para la cocina como cortadora de queso, heladeras, freidoras, calentador de comidas que agilizan mucho el trabajo y agregamos mesas y sillas y una barra», detalló. La reapertura fue el 14 de febrero, Día de los Enamorados. Sus instalaciones estuvieron colmadas.
«Toda la experiencia gastronómica que conseguí en Europa la quiero volcar en la cervecería. Ya estamos elaborando comidas mexicanas como tacos, nachos y guacamole, sumamos ensaladas y lo tradicional como lomitos, pizzas, picadas y demás. Para beber tenemos cervezas industriales y una artesanal de Toay», puntualizó.

Local comercial reabrió el 14 de febrero.
Da trabajo.
El local abre de viernes a domingos a partir de las 20 y en marzo estará abierto de jueves a domingos en el mismo horario. Tiene habilitado el patio cervecero y una vez por mes organizará una noche bailable. «Ya hablé con la intendenta, la Jueza de Faltas y la Policía, además tengo seguridad privada. La idea es que los jóvenes vengan, se diviertan y a las 5 cada uno a su casa», finalizó Sebastián. A su lado trabaja su hermana Agustina y los fines de semana ocupa a cinco jóvenes.
Foto: Sebastián Petengaizer en República Checa.
Winifredense cerró cervecería tras obtener visa de trabajo en Francia




















