El joven de Colonia Barón, Nahuel Roldán, se recibió hace unos días de Piloto Privado de Avión (PPA) con tan solo 23 años de edad. Alcanzó el título luego de completar las 40 horas de vuelo reglamentarias y rendir el examen final en el Aeroclub Pampeano de Santa Rosa. Fue evaluado por un inspector de la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil).
Roldán es una persona muy activa y realiza varias actividades. Cuando tenía 15 años se sumó al Cuartel de Bomberos como cadete y a los 18 años pasó a formar parte del cuerpo activo al que aún pertenece. Además de ser servidor público trabaja como empleado en una farmacia.
Según manifestó desde niño soñaba con ser aviador. «Miraba videos de festivales aéreos, jugaba con aviones de juguetes y a medida que iba creciendo observaba como despegaba y aterrizaba el avión de un vecino de Barón que se dedica a la fumigación. Todo eso me fue motivando y cuando se me dio la oportunidad comencé el curso en el Aeroclub Pampeano. Después de un año y medio intenso de estudio y prácticas el martes alcancé mi objetivo de recibirme de Piloto Privado de Avión», contó emocionado en diálogo con Infowini.
Vuelo visual.
Su instructor fue Hernán José Bortagaray. Lo definió como «una excelente persona, me tuvo mucha paciencia y me hizo sentir muy seguro arriba de la aeronave durante toda la cursada».
Detalló que en las clases teóricas «aprendí todo lo relacionado a la navegación aérea, aerodinámica, meteorología, mecánica del avión, reglamentación y demás. Las prácticas las hice a bordo de un Cesna 152 que el aeroclub lo tiene para la instrucción de sus alumnos. Me enseñaron las principales maniobras de vuelo y el control del avión en distintas alturas. Para los pilotos privados el vuelo es visual, esto significa que tenemos prohibido atravesar las capas de nubes, debemos volar por debajo de ellas». «Admiro la capacidad de mi instructor, siempre estuvo a mi lado evacuando mis dudas e inquietudes», remarcó.

Con el instructor José Bortagaray en una práctica.
Seguirá estudiando.
Completadas las 40 horas de vuelo, el inspector de la ANAC, Gustavo Fainberg, fue quien le tomó el examen final los días 21 y 22 de octubre. «El teórico son 600 preguntas y el sistema aleatorio te toma 100 preguntas, de ese total respondí 97 positivas y tres negativas. Después volé solo y el martes junto al inspector quien verificó mi capacidad operativa», repasó.
Tras recibirse sintió «felicidad y orgullo». Como piloto privado puede pilotear naves de particulares de manera recreativa o lúdica. Roldan ya se fijó un objetivo de corto y largo plazo. Seguirá estudiando para llegar «lo antes posible a las 25 horas que me faltan para estar habilitado a transportar pasajeros y después acumular las 200 horas que me pide el sistema para recibirme de piloto comercial».
Su anhelo «es trabajar para particulares o empresas públicas o privadas» y si alguna vez la economía se lo permite tener su propio avión.
Apoyo familiar.
Por último, en un tono cargado de gratitud y satisfacción personal, Roldán expresó su agradecimiento a todos los que apoyan sus iniciativas en especial a su padre, madre y tres hermanos. «Soy el único piloto de la familia. Me gusta aprender, siempre voy por más porque considero que a mi edad lo mejor que puedo hacer es ir por mis sueños y esforzarme para lograrlos. Es la mejor forma de vivir».
Tierra de aviadores.
Colonia Barón ya tiene cinco pilotos. El más experimentado es Ariel Hollmann dedicado de lleno a las aeroaplicaciones. Mariano Cantisi es piloto comercial mientras que Cristian Yustus, Jeremías Fraire y Nahuel Roldán son pilotos privados.
Foto: El flamante piloto privado, Nahuel Roldán, junto al Cesna 152.
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