Winifreda: artesana de la alpaca abrió el local «Mi lugar»

Durante muchos años sus artesanías en alpaca trascendieron los límites de Winifreda. Exhibía y comercializaba sus productos en distintas fiestas y celebraciones populares de la provincia.

La artesana Teresa Cristófaro de Aringoli a sus 67 años de edad dio por concluida esa etapa de su vida y el sábado reafirmó esa decisión con la apertura de su local comercial al que bautizó “Mi lugar”.

En su nuevo espacio venderá sus creaciones manuales en la sección regalería, artículos de librería y bazar. Su comercio está ubicado en Pampa y Centenario a metros de la plazoleta del Barrio El Molino.

«Después de tanto sacrificio inauguré mi negocio», dijo Teresa emocionada y sonriente al ver concretado su proyecto. «Con mis artesanías en alpaca recorrí casi todas las fiestas provinciales y siempre me fue muy bien, pero con mi marido ya estamos grandes para movilizarnos y andar armando gazebos entonces resolvimos no salir más y quedarnos en casa. A partir de ahora si voy a una fiesta será para ver el espectáculo, nada más», comentó en diálogo con Infowini.

 Emprendedora en su nuevo local. 

«A mí toda la vida me gustó el negocio, trabajé muchos años en un supermercado y ahora decidí que era el momento justo para tener algo propio y ser dueña de mi trabajo», continuó. La vecina reacondicionó completamente una pequeña habitación donde antes funcionaba su taller, situada en el predio de su vivienda. «La arreglamos toda, tiene pisos nuevos, estanterías para exhibir la mercadería, una vitrina de vidrio para la bijouterie y un depósito», señaló.

En la vitrina tiene «más de mil» piezas creadas por ella utilizando alpaca, que es un metal muy noble, y soldadas en plata, sobresalen «25 rosarios hechos con alambres de alpaca y piedras tornasoladas de diferentes colores» más pulseras, cadenas, anillos, hebillas para los cintos, letras para las rastras, medallas, números para las direcciones de las casas, «todo artesanal, las cadenitas las hago eslabón por eslabón, me tomo ese trabajito», remarcó.

El resto de la mercadería se identifica con los rubros de librería (portarretratos, lapiceras, cuadernos) y bazar, «tengo muy lindas cazuelas de cerámica, ollitas para el microondas, vasos, carameleras, jarritas, platos de melamina, macetitas de plástico de varios tamaños, termos de acero inoxidable, frascos de vidrio con tapa de bronce, jarritos con los signos del zodíaco y mucho demás». También, dispone de centros de mesa, bolsas de residuos, descartables (bandejas, platos) y un surtido de flores sintéticas.

Sus amistades le desearon éxitos.   

Aunque estamos en un momento complicado de la economía, Teresa aseguró que a cada producto «traté de aplicarle un porcentaje no muy elevado, la idea es que me alcance para ir reponiendo mercadería, sé que no me voy a enriquecer con esto, simplemente lo tengo como una entradita más».

«Quiero estar en mi casa tranquila, ya demasiado trabajé toda mi vida», finalizó ilusionada con su nuevo emprendimiento comercial.

En sus instalaciones recibió a numerosas personas de la localidad y amistades de Santa Rosa quienes se acercaron para saludarla y desearle éxitos.  

Foto: Teresa Cristófaro tiene más de mil piezas en alpaca.

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