Winifredense lleva casi 30 años en la Selección Argentina

Ni Dibu, ni Lautaro ni Lisandro. Es Daniel, el médico, al que una grave lesión le cortó la carrera en las canchas pero no en el fútbol. Nativo de Winifreda, va camino a cumplir 30 años con la celeste y blanca.

Es lógico que haya tres Martínez futbolistas en la Selección, siendo un apellido tan común en Argentina. Todos son fundamentales: Emiliano -Dibu- con su súper poder en los penales, el mariscal Lisandro en el fondo y la voracidad de Lautaro, el goleador de la Copa América. Pero hay un cuarto Martínez, héroe silencioso de perfil bajo, tan importante como los otros tres sin atajar, recuperar pelotas o hacer goles, aunque desconocido para el hincha común. 

Es Daniel, el médico que atiende los cuerpos que llevan 46 millones de ilusiones a cuestas. Él también fue jugador: «Un excelente número 10», lo definen en el Deportivo -el Girasolero- Winifreda, localidad que lo adoptó en la infancia (nació en Buenos Aires).  

El winifredense Junto a Lionel Scaloni.

«Era picante». 

A los 17, cuando terminó el secundario, volvió del pueblo a la Capital Federal para estudiar medicina -el anhelo suyo y el orgullo de sus padres, María y Ramón- y ya que estaba se probó en Argentinos Juniors. Ahí, en Quinta convenció a un tal José Néstor Pékerman, el hombre que le abriría las puertas del fútbol grande. Él levantó el pulgar y quedó, en paralelo con su carrera universitaria.

«Era picante, le pegaba bien, con gol… Un delantero muy parecido a Lautaro Martínez, con esas características», le cuenta el profesor Gerardo Salorio, histórico preparador físico y ladero de Pékerman, a TyC Sports. Hizo pocas Inferiores, porque rápidamente lo llevaron a jugar el torneo juvenil Proyección ’86, debutó en Primera y se metió en la lista de la Libertadores ’85 que consagró al Bicho, de la mano de José Yudica.

Un año después, ya habiendo terminado el CBC para entrar a la UBA, subió definitivamente al plantel profesional que dirigía Roberto Saporiti.

Ese Martínez delantero está vivo en la memoria de todos los hinchas de Argentinos que peinan canas. Quedó marcado por fallar un mano a mano clave contra River, el 3/10/1986 en el 0-0 por el desempate de la ronda semifinal de la Libertadores, en Vélez. Si le hacía el gol a Nery Pumpido, en La Paternal jugaban otra final de América, la que luego ganó el Millonario. Y nueve días después sufrió la rotura ligamentaria en la rodilla derecha que truncó su carrera en un clásico contra Platense (2-2 en Ferro).

Martínez se tuvo que operar dos veces, en el ’87 y el ’88. Volvió a jugar en reserva con Pékerman como DT y fue campeón en el ’89 (con gol suyo de media distancia, empató con Newell’s y dio la vuelta), pero el físico le dijo basta cuando cursaba tercero. 

Tres años después de dejar el fútbol se recibió y no claudicó en su búsqueda de estar ligado a la pelota, porque se especializó en Medicina del Deporte y en Ortopedia y Traumatología. Trabajó en el rugby y tuvo un paso por Almirante Brown hasta que el destino lo llevó a la Selección, esa que soñaba de pibe.

«Paró con el auto a saludarme en una cancha que yo trabajaba y le pregunté qué estaba haciendo. Ahí me contó que se había recibido, yo necesitaba uno y lo llevó a trabajar en la Asociación de Empleados del Banco Ciudad», recuerda Salorio. Ese reencuentro le significó volver al radar de Pékerman y a fines de 1995 lo llamó Donato Villani para sumarse al equipo médico de la Selección juvenil, que ya era campeona del mundo. No se fue nunca más.

Sabe cuánto pesa la Copa del Mundo.  

A la Selección. 

Así fue como empezó el camino que lo llevó a festejar desde adentro cuatro Mundiales Sub-20 -con José (’97 y ’01), Pancho Ferraro (’05) y Hugo Tocalli (’07)- y una medalla dorada olímpica -en Beijing 2008- hasta que saltó a la Mayor, que ya conocía del Mundial de Alemania 2006.

En 2011, cuando llegó Alejandro Sabella estuvo a punto de irse, pero lo convencieron de seguir y fue al Mundial 2014. Tras aquel subcampeonato en Brasil pasaron los cuerpos técnicos de Gerardo Martino, Edgardo Bauza y Jorge Sampaoli hasta el DT actual, Lionel Scaloni. El doctor siempre fue el mismo.

Estuvo en cuatro Copas del Mundo -va por la quinta en 2026- y sabe cuánto pesa, porque la levantó en Qatar. También tiene la Copa América, y va por otra. 

Ya son casi treinta años de Selección para Martínez, suficientes para compartir todos los títulos que ganó Lionel Messi y más. Lo que no pudo como delantero, lo logró como médico.

Foto: Daniel Martínez, el médico que lleva casi 30 años con la Selección Argentina. 

Crónica de Juan Manuel Collazo para TyC Sports. 

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