Amigos de varias localidades pampeanas con sus autos clásicos, antiguos, Hot Rod y Rat Rod confluyeron ayer en el vivero municipal de Winifreda, atractivo turístico de La Pampa.
Estuvieron todo el día en el predio donde compartieron un rico almuerzo con sus familias, charlas distendidas y exhibieron sus unidades en excelente estado de conservación.
Uno de los promotores de estas juntadas es Carlos Miguel Walter. «Somos un grupo de amigos que siempre hacemos estas movidas, nos juntamos con nuestros autos y salimos. Vamos visitando distintos lugares, comemos un asado o tomamos mates a la orilla de la ruta. Esta vez decidimos venir a Winifreda y acá estamos pasando un día hermoso en el vivero que está espectacular, muy lindo», manifestó Walter en diálogo con Infowini pasadas las 14 horas del domingo.
A su lado estaba Denis Aguirre quien explicó que los autos «abarcan una rama media grade ya que tenemos clásicos, Hot Rod y Rat Rod», todos propiedad «de un grupo de amigos de Santa Rosa, General Pico, Eduardo Castex y Victorica. La idea fue juntarnos en esta localidad porque nos queda relativamente cerca a todos y en el vivero que está en óptimas condiciones para venir a pasar un momento».
En cuanto a la organización, dijo que van «corriendo la bola y el que puede se acerca».

El placer de manejar.
Consultado sobre marcas y modelos presentes, Aguirre detalló que la gran mayoría «rondan los años ´70 y ´80. Tenemos un dos Ford 66, una Chevy, una Chevy serie 2, vehículos Rat Rot, que son injertos mecánicos con piezas que vas encontrando en el taller. Acá tenemos una Chevrolet 46 que tiene un chasis de otra camioneta más nueva y un Chevrolet C30 que es un camioncito hecho camioneta cuya carrocería es de una Vicking 57, con duales. El resto conserva la carrocería original y su buen estado». También, se pudo apreciar una Chevrolet Brava, un Rambler Classic, un Chevrolet Sapo y un Ford Falcón.
Walter es dueño de una Coupe Chevy modelo 72. «Vine manejando desde Santa Rosa a una velocidad de 80/90km/h, salí a las 10 y llegué a las 10:30», indicó. «Me da placer manejar este auto en la ruta», afirmó.
Aguirre posee una Ford Econoline modelo 1981 con motor Perkins 6, «muy similar a la que manejaba Mario Baracus en la serie Brigada A». El santarroseño dijo que estos vehículos «están bastantes guardados y llevan su mantenimiento. Cada tanto tratamos de juntarnos en algún lado para ablandarnos un poco los huesos y disfrutamos manejarlos acompañados por la familia y amigos. Compartimos un asado entre todos los fierreros, estamos de sobremesa y después cada uno regresa a su casa».
Walter es nativo de Winifreda y hace 30 años que está radicado en Santa Rosa. Confió que su corazoncito está en su pueblo natal. «Mi mamá y mi hermana viven en Winifreda y yo vengo muy seguido», finalizó.

«La mejor nafta quemada».
Cristian Mendez vive en Toay y llegó a Winifreda «manejando una Chevrolet 46», un vehículo construido con elementos mecánicos y estéticos de diferentes coches antiguos por eso se lo denomina Rat Rod. Era la primera vez que lo sacaba a la ruta.
«Es una rata armada con piezas que fui encontrando. Me llevó un año armarla con mis propias manos», dijo el apasionado de este estilo de autos. Detalló sus componentes. «Tiene un chasis de una Chevrolet Brava, cabina y capot de una Chevrolet 46, caja de una Ford A, el motor es de una Chevrolet 230 modelo 70 y pico, cuatro cubiertas: las delanteras son 235-75-15 y las traseras son BF Goodrich pantaneras. El caño de escape es especial. Todo lo que está asentado sobre el chasis fue hecho por mí. Quería hacer algo especial».
El trayecto Toay-Winifreda lo hizo en 35 minutos, «veníamos tranquilos tomando mates. Salimos a probarla por primera vez a la ruta y se portó muy bien. Quemar esa nafta fue pura felicidad, no pensé en la plata que gasté». Le consumió 11 litros de nafta súper a la ida y otro tanto a la vuelta. «Son los mejores litros quemados», finalizó entusiasmado.

Museo de autos.
En el encuentro también estuvo Carlos Pagella y su padre “Pipo” de Victorica. Ambos se acercaron con sus familias en dos Ford F-100 modelo 66, color amarillo zara, que forman parte del museo de autos antiguos que tienen en esa localidad del oeste pampeano. Según explicó Carlos «padre e hijo queríamos tener ese vínculo: que las dos camionetas sean iguales».
Las consiguieron a través de negocios con particulares. «La primera era de un conocido de Santa Rosa y se la compramos porque nos gustaba el color, el andar y la confiabilidad. Esta persona quería una Coupe que teníamos nosotros para la venta. El dueño de la otra camioneta era de Winifreda», contó.
«Son idénticas, coinciden en color y año. Las restauramos nosotros, siempre estamos haciéndoles cosas para conservarlas, disfrutarlas en los viajes e ir a los encuentros con los amigos, como el caso de hoy», resaltó.
Las personas que visiten el museo de la familia Pagella lo primero que observarán «es una estructura edilicia muy antigua, de la década del ´40, y en su interior un montón de objetos, vehículos, el más antiguo un Chevrolet 39, y mucha historia del pueblo».
Foto: Exhibieron sus máquinas en el vivero.
Familia de mecánicos victoriquenses atesora una gran colección de autos antiguos




















