La winifredense, Yesica Bonkowski, heredó de su padre la pasión por los caballos y el tradicionalismo.
Hace unos días deslumbró en una fiesta gaucha de Victorica donde obtuvo el primer puesto en el encierre de tropillas entabladas. Era su primera participación en esta tradicional disciplina criolla. Demostró su habilidad ya que fue la primera en reunir a sus yeguarizos overos entre cien caballos mezclados.
Ella también es docente y concejala. Forma parte de una familia campesina que tiene una tropilla bautizada “Los Overos”, propiedad de su padre Sergio Bonkowski, la cual ha sido premiada en importantes festivales del país.
«Está conformada por doce caballos: diez sueltos, la madrina y el montado. Son todos overos criollos, la madrina es una gatera overa criolla y hay un lunar gatero overo criollo. Generalmente cuando vamos a los eventos llevamos siete sueltos más la madrina y el montado porque a los animales los trasladamos con el camión de Miguel González -a quien le estoy muy agradecida porque fue quien nos trasladó hasta la localidad del oeste- entonces por una cuestión de espacio hay que dejar algunos», explicó «Yesi», como la apodan sus amistades.
«Me explota el corazón».
La fiesta se llevó a cabo el 2 de junio en el campo de destrezas gauchas del Centro de León Cazenave de Victorica, entre sus atractivos estaba el concurso de encierre de tropillas entabladas, que fue coordinado por Lujan Platino. Esta persona convocó a destacados tropilleros, entre ellos a Sergio Bonkowski.
«En un primer momento iba a ir mi papá, pero le venía insistiendo en que me encantaría participar una vez de un entrevero. El 25 de Mayo participamos del desfile gaucho en Anguil y como me vio tan entusiasmada me dio la oportunidad de viajar a Victorica con su tropilla. Debuté con los overos y gracias a Dios obtuve el primer puesto. Todavía me explota el corazón de felicidad porque cumplí un sueño», manifestó entusiasmada.

Le llevó más de un minuto reunir a la tropilla entre cien caballos mezclados.
Se dieron cita un total de doce tropillas pampeanas, tres eran de winifredenses. En total eran 100 caballos sueltos en el predio. «A último momento se decidió que el entrevero incluía a la madrina dentro del campo donde se mezclaban todos los caballos. En ese momento me puse media nerviosa, pero gracias al apoyo de mi familia logré tranquilizarme, aparte había practicado mucho. Mi papá estuvo en todo momento guiándome desde afuera del campo por eso el premio es compartido con él», destacó.
En cuanto a la modalidad de encierre, tropilleros y tropilleras estaban sobre sus respectivos montados. Un centenar de equinos estaban mezclados. «En medio del entrevero, me llevó más de un minuto ubicar a la madrina y a sus ahijados. Fui la primera que junté la tropilla. Una chica que estaba detrás del alambrado se reía porque cuando logré ubicar a la yegua ella escuchaba que yo la llamaba diciéndole ´vení madrina, soy yo´», comentó entre risas.
Hubo caballos similares a los suyos, «pero los nuestros sobresalen porque están muy cuidaditos, gorditos, los distinguís muy fácilmente», subrayó

Los yeguarizos «están muy bien cuidados», destacó Yesica.
«Les habla y entienden».
Esta caballada de overos «es muy importantes para nuestra familia porque los caballos tienen 12 años en el campo. Con mi papá han participado en dos oportunidades en Jesús María, también en Nueva Galia, en Neuquén y en la mayoría de los concursos de encierres han salido primeros».
«Les damos la mejor pastura, antes de cada evento se los baña con champú y crema de enjuague, se los peina, es una preparación bastante especial, siempre se encarga mi papá de acondicionarlos», indicó.
«Ahora me están conociendo porque están acostumbrados a mi papá, él les habla y entienden, les dice formen y se forman uno al lado del otro. Me ha tenido bastante paciencia, me hizo practicar muchos con ellos, le estoy totalmente agradecida», finalizó. A su lado siempre están su madre Graciela y hermana Araceli.
Foto: Yesica Bonkowski en plena acción en el encierre de tropillas.
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