Maricel y Antonela, las madres y flamantes bomberas de Winifreda

Si algo caracteriza al Cuartel de Bomberos de Winifreda es la igualdad de género que fue construyendo y afianzando a lo largo de sus 25 años de existencia.

En este aspecto, la institución informó que las vecinas Maricel Toranzo y Antonela Ghiglione son flamantes bomberas voluntarias y forman parte del cuerpo activo junto al resto de la dotación femenina. Cada vez que las convocan están listas para entrar en acción. Hace unos días acompañadas por el bombero Roberto Sacco se acercaron a la estación de servicio Shell donde capacitaron a los playeros y a uno de sus dueños sobre el uso de extintores o matafuegos.

Feliz día bomberas.  

Este domingo 2 de junio celebrarán por primera vez el Día de la Bombera y el Bombero Voluntario junto a sus compañeras y compañeros.

Maricel se recibió de bombera junto a su pareja Mauricio Scheffer, flamante bombero. «A los dos siempre nos gustó esta profesión, queríamos sumarnos al cuartel pero se nos complicaba por el trabajo que teníamos. Atendíamos una despensa, cerrábamos muy tarde, era imposible. Cuando cambiamos de actividad comercial y abrimos un corralón tuvimos el tiempo necesario para capacitarnos», contó Maricel.

A su lado, Antonela recordó su acercamiento al cuartel. «Fue algo que me propusieron Marisel y Mauri. Me motivó el hecho de poder ayudar al prójimo cualquiera sea la situación en la que se encuentre ya sea un accidente, un incendio y demás», manifestó.

Ambas rindieron los distintos módulos del Manual Básico de Capacitación de la Federación Pampeana de Bomberos Voluntarios. Para ello viajaron durante más de un año a distintas sedes.

«Iniciamos una capacitación teórica y práctica dictada en cuarteles de distintas localidades, rendimos seis módulos sobre sofocamientos, socorrismo, rescate, fuegos forestales y estructurales, protocolo y ceremonial y el último fue de materiales peligrosos en Ingeniero Luiggi. Estamos felices porque después de tanto estudiar y prepararnos hace un mes que oficialmente somos bomberas voluntarias», señalaron entusiasmadas. Maricel tiene el legajo 53 y Antonela el 52. Esos números figuran en sus respectivos cascos protectores.

«Nuestros hijos serán bomberos», dijeron. 

Madres y vocación. 

Las mujeres winifredenses combinan su rol de madre con la vocación de servicio como bomberas. Maricel vive con su hijo Tiago de 11 años. «A él le fascina lo que hacemos y sueña con ser bombero. Ya tiene decidido que cuando tenga la edad se sumará como aspirante», confió. Antonela es madre de Juan Bautista de 11 años y Gianela de 19 años. «Se sienten orgullosos de tener una mamá bombera. Ya identifican un montón de situaciones porque al escucharnos a nosotros es como que se van mimetizando con toda la información que van absorbiendo desde chiquititos, eso es muy bueno. Con Marisel ya sabemos que nuestros hijos van a ser futuros bomberos», subrayó.  

Respeto y compañerismo. 

Sus colegas varones llevan muchos años y horas en el cuartel. «Nos llevamos súper bien, somos muy compañeros de trabajo, respetan el lugar de la mujer y tenemos nuestro propio vestuario», dijo Antonela y Maricel agregó que forman «un excelente equipo, nos tratan con mucho respeto, es más ellos nos ayudan y nos explican un montón de cosas que todavía estamos aprendiendo».

Ya tuvieron su primera salida a una emergencia. Fue a un incendio estructural de una vivienda ubicada prácticamente enfrente de la casa de Maricel. Ambas se comprometieron «a trabajar» para cumplir y «respetar» el slogan de los servidores públicos winifredenses que es «Nada nos obliga, solo el dolor de los demás».

Dentro del equipo activo de voluntarias también se destacan María Morell, Celeste Fischer con su madre Adriana Herlein y Claudia Páez cuya pareja Ceferino Barreta también es bombero.

Foto: Maricel y Antonela capacitaron a playeros de una estación de servicio. 

Igualdad de género en cuartel de Winifreda: María Morell, bombera hace 21 años

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