Furor en las infancias de Winifreda por el taekwondo

La Escuela de Taekwondo Chul Hak San a cargo del sabon Gustavo Trinak retomó su funcionamiento en Winifreda con gran concurrencia de alumnos, la mayoría infantiles. Aprenden la disciplina y sus enseñanzas. El lugar de los entrenamientos es el Centro de Desarrollo Infantil (CDI), cedido por el municipio. 

En diálogo con Infowini, Trinak contó que proviene de Eduardo Castex «donde estoy dando clases desde hace tres años. En Winifreda había funcionado la escuela, pero por diferentes circunstancias no pudo continuar con la práctica de esta disciplina. Puesto en contacto con el encargado del área municipal de deportes conversamos sobre esta situación y llegamos a un acuerdo para comenzar nuevamente con las actividades para que los chicos tengan otra propuesta deportiva a las que ya tienen».

El instructor es segundo dan, cinturón negro. Habla fuerte y claro. «Hace diez años que práctico esta disciplina, pero uno nunca deja de ser alumno, tengo profesores y a esta graduación llegué en diciembre del año pasado tras superar un examen en Santa Rosa», señaló.

Cupo completo.  

El número de inscriptos «superó nuestras expectativas, en las primeras clases hemos tenido demasiada concurrencia. En el primer turno, de 19 a 20, tenemos 30 alumnos de 6 a 12 años entrenando, son aquellos que están en ciclo primario. Si bien el cupo está completo por el espacio que tenemos disponible, estamos tomando lista de espera por si surge alguna vacante. El segundo turno, de 20:30 a 21:30, está reservado para juveniles y adultos sin límite de edad, por el momento asisten siete alumnos y tenemos vacantes. Los interesados que quieran inscribirse deberán comunicarse a mi celular de contacto 2302-459715».

Las clases se imparten los días lunes y miércoles en los horarios indicados. Durante las prácticas, el sabon recibe la colaboración de la vecina Natalia Gamarra cuya graduación es cinturón azul punta roja. Ella también es alumna. 

Enseñanzas basadas en cinco principios básicos. 

«Una forma de vida». 

Trinak definió al taekwondo como «una forma de vida». «Uno adopta las enseñanzas del taekwondo y las aplica en la vida cotidiana. Esas enseñanzas están basadas en cinco principios básicos: cortesía, integridad, perseverancia, autocontrol y espíritu indomable. Convertimos la agresividad en algo positivo, pero también trabajamos el cuerpo y la mente para que haya una comunión y desde ese lugar buscamos la felicidad en el alumno, que se pueda desarrollar cognitivamente y tener beneficios psicofísicos, entre otros. Al mismo tiempo, enseñamos un sistema de defensa personal para que llegado el caso, ojalá que no, el alumno pueda defenderse ante una situación de riesgo», finalizó.  

Foto: Gustavo Trinak en la Escuela de Taekwondo con sus alumnos infantiles. 

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