Historia de Winifreda: vecina alemana conoció el mar a los 92 años

Una conocida abuela alemana de Winifreda vivió un fin de semana muy especial. A sus 92 años conoció el mar por primera vez gracias a su hija que la llevó a las playas de Monte Hermoso. Cuando la vecina estuvo cerca del agua y vio las olas, manifestó sonriente «Me da cosquillas».

Este viaje fue un regalo anticipado de cumpleaños que le hizo María Rosa Hecker a su madre Bárbara Keler o simplemente “Barbarita” como la conocen los habitantes winifredenses. Salieron de esta localidad en un automóvil conducido por “Mito” Standinger esposo de María Rosa.

Barbarita y su hija María Rosa en el puerto de Ingeniero White. 

«Salimos el sábado, primero pasamos por Bahía Blanca para que mamá conozca el puerto de Ingeniero White. Estuvo muy cerca de los barcos. Después, nos fuimos a Monte Hermoso donde conoció el mar por primera vez. No lo podía creer», contó María Rosa quien grabó el momento en que su madre pisa la playa de la ciudad bonaerense con las olas muy cerca de ella.

«Esta señora de casi 93 años vino a conocer el mar. Salude a sus amigas para mandarle este videíto», dice María Rosa en la grabación y su mamá levanta su mano y la mueve. «¿Le gustó el mar? ¿Le da miedo?», le pregunta a su progenitora y ésta responde «me da cosquillas» y se ríe.

Barbarita sintió «cosquillas». 

«También visitamos Sierra de la Ventana, Villa Ventana y las Ruinas de la Villa Epecuén, lugares en los que mamá nunca había estado», dijo la entrevistada. Este martes emprendieron el regreso a La Pampa.

«Pensábamos irnos en los primeros días de abril, pero yo me enfermé y no pudimos viajar. Decidí no postergarlo más porque quería que mamá conociera el mar y pudo hacerlo. Este año, en septiembre, ya cumple 93 años así que la tenía que traer a la playa sí o sí. La pasamos muy lindo, comimos muy rico, más allá que nos tocó un día lluvioso», resumió María Rosa.  

La abuela alemana y «Mito» Standinger en Villa Epecuén. 

Cocina kivikles. 

Cabe mencionar que Bárbara Keler nació en la zona rural de Espiga de Oro el 15 de septiembre de 1931, siendo la menor de seis hermanos. Sus padres Miguel Keler y Antonia Eberle habían nacido en Rusia y migraron a estas tierras.

En su niñez jugaba a la rayuela, con muñecas de trapo y con los huesos de animales al kosser. Fue a la escuela pocos años, hasta 3er. grado, porque había que trabajar, cuidando los chanchos.

Se casó el 12 de febrero de 1954 cuando tenía 22 años y su esposo Leonardo Hecker tenía 24 años. Tuvieron 2 hijos: María Rosa (que actualmente reside en Colonia Barón) y César que vive con ella. Tiene además 5 nietos y 2 bisnietos.

A sus casi 93 años, Bárbara sigue muy activa, aún cocina las recetas aprendidas de joven, sale a caminar por el pueblo, participó de un taller de memoria y se reúne con sus amigas a jugar al chinchon. Es una especialista cocinando kivikles, una típica comida de la colectividad alemana. 

Foto: «Barbarita» disfrutó de la playa en Monte Hermoso. 

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