Se sube a la cabina con mucha soltura, toma posesión del volante con seguridad, pisa el embrague, pone los cambios y el camión comienza a circular. Esta tarea realiza diariamente Florencia Belke, quien con 22 años cumplidos acaba de convertirse en la primera mujer camionera de Winifreda.
La joven desde hace más de un mes se desempeña como conductora para una empresa privada que brinda servicios a Camuzzi Gas Pampeana. Todos los días transporta gas natural a presión desde Winifreda hasta Ataliva Roca. Junto a ella trabajan su padre Miguel y su hermano Enzo. Su pareja también forma parte de una conocida familia de camioneros de la localidad. Está rodeada y protegida por experimentados conductores.
En diálogo con INFOWINI, Florencia contó que su acercamiento a este oficio se dio como acompañante de su pareja Franco Galván, quien «tiene 28 años y maneja desde que era menor de edad. Siempre lo acompañaba en sus viajes, en los tramos cortos cuando se carga cereal en los campos o bien cuando lleva la producción al puerto de Bahía Blanca. Un día me dice si quería hacerme cargo del volante y acepté porque sabía manejar vehículos (autos y camionetas). Cuando volvía vacío, manejaba yo y así me fue enseñando».
Le fue gustando cada vez más hasta que tomó una decisión determinante para su vida y se la comunicó a sus progenitores. «Estaba trabajando de administrativa en una oficina y tenía la posibilidad de quedarme ahí, pero quise ser camionera, no quería quedarme con las ganas. Cuando se lo conté a mi papá me miró con cara de sorprendido pero me dio su apoyo. Hoy mi mamá quiere viajar conmigo», continuó agradecida.

Con el visto bueno de su familia, Florencia se hizo el examen psicofísico en Santa Rosa. Allí le extrajeron sangre, fue analizada por psicólogos, se sometió a estudios de audiometría, vista y corazón. Superadas las pruebas asistió a dos charlas. La primera de cargas generales en General Pico donde estuvo una semana. «Era la única mujer presente, los hombres y el profesor me trataron muy bien y me respetaron», recordó. Luego, viajó a la ciudad bonaerense de General Villegas donde se dio una capacitación sobre cargas peligrosas. «Estuve dos días compartiendo la capacitación con camioneros varones, lo bueno que la profesora era una mujer, me sentía más acompañada. Pero me sentí re cómoda entre los hombres», confió. Semanas después, logró su carné profesional, categoría E, para camiones enganchados, transporte de cargas generales y peligrosas.
La trabajadora del volante confesó: «Me daba miedo arrancar sola en el cereal porque te mandan a distintos lugares como Rosario, Buenos Aires, que son peligrosos. Esto lo charlé con mi papá, él habló con su patrón y me salió la oportunidad de sumarme a Transportes Mouzo. Transportamos gas natural a presión desde Winifreda hasta Ataliva Roca», dijo sobre su comienzo laboral.
Florencia trabaja junto a su papá y su hermano, quienes desde hace muchos años son empleados de esta empresa de transportes de Capital Federal. «En abril viajé de acompañante todo el mes con mi papá para ir aprendiendo y a principios de mayo ya arranqué sola y en blanco. Primero manejé un Renault y ahora un Ford 32. Al principio me costó meter los cambios, el Renault era mucho más fácil para mí y el camión que tengo ahora es más complejo, me tuve que adaptar hasta que le agarré la mano», indicó.

Los camiones pertenecen a la empresa Mouzo. Cada uno tiene enganchado un tráiler con 9 y 10 cilindros. Florencia ingresa a las instalaciones de la planta de gas que Camuzzi posee en Winifreda, una vez completada la carga de los tubos emprende viaje rumbo a la planta de gas de Ataliva Roca donde la está esperando su encargado Carlos Cuadrado. En la ruta no puede superar los 80Km/h. El recorrido de ida dura una hora y media. Cuando llega a destino «doy marcha atrás, desengancho el tráiler, engancho el otro con los tubos vacíos y regreso. Hago un viaje por día, nos turnamos con mi papá y mi hermano». «Generalmente viajó al mediodía. Trabajo todos los días, incluso domingos y feriados. Mi mamá está contenta, ya me quiere acompañar», dijo entre risas.
La camionera confió que se desenvuelve «en un mundo de hombres». No obstante, se siente empoderada. «Tengo que darle para adelante y seguir con lo que me gusta y apasiona», enfatizó.
Foto: Florencia sentada en la cabina del Ford 32 que maneja diariamente desde Winifreda hasta Ataliva Roca.
Winifreda: Adrián Maggi y recitador local en reapertura de clásica parrilla




















