El vecino Luis “Luchi” kuhn cumplió 61 años de años de edad y los festejó en la sala de hemodiálisis de la Torre Médica de Santa Rosa. Mientras se dializaba, su esposa Cristina Mayer, los demás enfermos renales, enfermeras y médicos de la Unidad le cantaban el feliz cumpleaños.
Ese momento quedó inmortalizado en una serie de fotografías que el cumpleañero subió a las redes agradeciendo las muestras de cariño y afecto. En las imágenes se lo ve sonriente conectado a una máquina. “Luchi” afronta el complejo tratamiento «sin miedo pero con respeto». Así lo manifestó en diálogo con Infowini tras el festejo.
«El jueves fue mi cumpleaños y por segundo año consecutivo se dio en un día de diálisis. Llevé una torta para los pacientes y empanadas, fiambres y chorizos para las enfermeras, el doctor y las secretarias que siempre están con nosotros y nos atienden muy bien», comentó Kuhn aún emocionado. «Hay catorce máquinas, todos los pacientes estábamos conectados y junto con las enfermeras y mi señora me cantaron el feliz cumpleaños, fue muy emocionante. Es que ya hemos entablado una gran amistad, somos como una familia», agregó.

Su esposa, Cristina Mayer, lo acompaña a cada sesión y a la vuelta vienen tomando mates.
“Luchi” concurre al centro médico dos veces por semana. «Voy con mi camioneta, manejo yo, y después de dializarme te dan un sándwich de paleta y queso y me quedó un rato haciendo reposo. A la vuelta venimos tomando mates con Cristina, ella siempre me acompaña y se queda cuatro horas esperándome los días martes y jueves», señaló.
Sus problemas de salud comenzaron en abril de 2022 cuando cumplió 59 años. Meses después le diagnosticaron una falla renal y comenzó el tratamiento de diálisis que ya se extendió dos años. Ya ingresó a la lista de espera del ansiado órgano. Reveló que su esposa se hizo los estudios para saber si era compatible, existían posibilidades de que ella pudiera convertirse en donante pero «nos mandaron un mail diciendo que la rechazaban porque tiene hipertensión severa, toma la pastilla para la presión desde los 36 años».
«Me dijo la secretaria de diálisis que en la última Navidad estuve en el número 16 de la lista de espera porque cuando te llaman tenes que estar en perfecto estado, si te duele la muela, estas resfriado o con fiebre no pueden trasplantarte», indicó.
«No la termino de entender a la enfermedad porque me siento bien, orino una locura y estoy muy bien de ánimo. Igualmente el médico le advirtió a mi familia que el día que deje de orinar me dializa los sábados también, el único paciente que va a diálisis martes y jueves son yo», manifestó.

«No la termino de entender a la enfermedad», dijo “Luchi”.
«Me cuido mucho con las comidas, no tomo alcohol, hago una vida correcta como debe ser. A este tratamiento no hay que tenerle miedo sino respeto», finalizó.
“Luchi” permanece en su hogar y con su esposa atienden una despensa aledaña a la vivienda familiar. Tienen dos hijos que se llaman Eduardo y Lucas. El vecino durante más de 40 años trabajó como sodero en Sodería Kisner, diariamente ponía en marcha una camioneta y cumplía con el recorrido habitual de reparto de soda, bidones con agua, bebidas y mercaderías varias.
Foto: Luis Kuhn en pleno festejo de cumple en la sala de diálisis.
Sodero de Winifreda inicia tratamiento médico por complicación renal: «Estoy decidido a lucharla»




















