El restaurante de la Cooperativa Eléctrica de Winifreda (CEW) cerró sus puertas luego de que el concesionario Pablo López Ávila resolviera no renovar el contrato invocando razones particulares.
Junto a su familia estuvo a cargo de la administración del local comercial durante casi tres años. Lo había bautizado Zeus Resto Bar. Durante ese lapso, brindó un servicio gastronómico que fue aceptado por comensales de varias localidades, organizó unas 100 cenas shows y facilitó las instalaciones a empresas para que presentaran sus productos comerciales. Su numerosa clientela lamenta su alejamiento y lo extraña.
Cambio de rumbo.
«La realidad es que se nos terminaba el contrato y si bien queríamos continuar teníamos varias cuestiones en el medio: una de ellas es que mi señora está embarazada, era la que permanentemente estaba en la cocina y ahora debe cuidarse. Además, la situación del país nos ha afectado como a todos y necesitábamos hacer un impase para cambiar de rumbo», explicó López Ávila los motivos que lo llevaron a no continuar con el lazo comercial.
Según manifestó, «fue una decisión compartida con las autoridades de la cooperativa con las cuales veníamos hablando este asunto, y ellos aprovechando que el contrato finalizaba estuvieron supervisando el local ya que tienen planificado hacerle una serie de obras de refacción debido a la antigüedad que tiene».
«Pusimos lo mejor»
Ávila reconoció que pese a los vaivenes económicos, siempre trabajaron a salón completo.
«El día de la inauguración, que fue el 5 de diciembre de 2020, trabajamos al aire libre porque estábamos en época de pandemia y esa noche tuvimos cerca de 100 personas y la actuación de Mauro Rey. Y siempre que tuvimos eventos la gente del pueblo y de otras localidades nos acompañó. Lo que logramos fue que vinieran personas de todas las edades provenientes de Santa Rosa, Eduardo Castex, Mauricio Mayer, Colonia Barón, Quemú Quemú y la gente de Winifreda. Se convirtieron en clientes habituales y eso nos reconforta y nos deja con la tranquilidad de saber que pusimos lo mejor de nosotros por eso nos vamos contentos».
Repasó que Zeus fue el lugar elegido por las familias para celebrar «diferentes eventos. Hemos tenido cumpleaños de recién nacidos hasta 90 años, casamientos, aniversarios, muchas empresas utilizaron las instalaciones para dar charlas técnicas y hemos organizado unas 100 cenas shows».
Empleados.
«La satisfacción más grande que a uno le queda es que todos se fueron satisfechos con el servicio ofrecido, obviamente que esto fue posible gracias a los empleados que teníamos, mi familia, mis hermanos y mi vieja que nos dieron una gran mano. Los fines de semana teníamos seis chicos trabajando y cuando había eventos éramos más», recordó.
Extendió su gratitud a «clientes, proveedores, artistas, familiares, que nos ayudaron a que Zeus fuese un lugar de encuentro de los winifredenses, nos vamos sabiendo que logramos ese objetivo».
Nueva actividad.
Pablo y su familia siguen en Winifreda. «Yo me volví de Santa Rosa con la idea de trabajar y criar a mi hija acá y la verdad que no me arrepiento de esa decisión, más allá del proyecto que sigamos de ahora en adelante siempre vamos a apostar por el pueblo», afirmó. «No nos vamos a quedar de brazos cruzados, la idea es seguir con otra actividad, el rubro todavía no está definido. Mientras tanto mi señora tiene una tienda frente a la plaza», finalizó.
Foto: Pablo López Ávila, su familia y clientes en la despedida de Zeus.
Restaurante de la CEW reabrió con nuevo concesionario y una cena show al aire libre




















