Ignacio Amado lleva más de 70 implantes cocleares y pacientes recuperaron audición

El médico otorrinolaringólogo Ignacio Amado, de 44 años, realizó con éxito 72 cirugías de implante coclear en los últimos diez años, todo un récord en la medicina pampeana.

El especialista santarroseño reveló que accedieron a este dispositivo personas radicadas en distintas localidades, entre ella Winifreda, desde una niña de 6 años hasta un adulto de 82 años. Les ha mejorado la calidad de vida a sus pacientes con pérdida auditiva ya que lograron insertarse en el mundo sonoro. En la práctica recuperaron la audición, muchos el habla y todos llevan una vida social activa. «Esto le da consistencia y cuerpo a mi vida», reflexionó el profesional consciente del «impacto positivo» que provocan las cirugías en las personas implantadas.

Su vida en Buenos Aires.  

En diálogo con INFOWINI, Amado recordó que se recibió de médico en la Universidad Maimónides de Buenos Aires y de otorrinolaringólogo en la UBA. Luego, realizó prácticas de cirugía general en el Hospital de Clínicas, en el Ramos Mejía y se hizo cargo de una jefatura en el Instituto Arauz. Corría la década del 2000 cuando tomó conocimiento de la existencia del implante coclear. «Estaba realizando una residencia en el Hospital de Clínicas que es muy académico, siempre preparábamos charlas y ateneos sobre temas puntuales dirigidos a todo el servicio médico. Había uno que a nadie le interesaba porque era futurista o de otro planeta: el implante coclear. A mí me atrajo porque en el hospital se estaban haciendo los primeros implantes y me gustaba la cirugía de oído».

Fue así como «investigo este tema, no era tan fácil como ahora que tenemos todo disponible en Internet, implicaba buscar bibliografía, meterme en los quirófanos donde se hacían las cirugías, sacar fotos, hablar con médicos. Me metí en un mundo fascinante. Estudié bastante y día esa charla. Esa fue mi base». Siguió operando las patologías comunes de oído, entre ellas otitis crónica, otoesclerosis, perforaciones del tempano y trabajaba en centros médicos de Moreno y Quilmes.

Su primera cirugía en La Pampa.

Amado confió que no estaba en sus planes regresar a su provincia natal, pero cambió su decisión cuando «empecé a atender a muchos pacientes pampeanos que eran derivados desde el sector público y privado a Buenos Aires. Viajaba esporádicamente a La Pampa a operar a pacientes de mi papá en la Clínica Modelo. Hasta que en febrero de 2013 con mi pareja decidimos instalarnos en Santa Rosa. Fue así como me reencontré con mi provincia después de 15 años y me gustó».

Estando en el Hospital Lucio Molas «una de mis primeras pacientes fue una niña sorda de 6 años que tenía indicación de implante coclear. Enseguida hablé con un jefe que tenía en Buenos Aires, programé todo y el 10 de agosto de 2013 hice mi primer implante a Samira Barrios Santillán. La cirugía fue muy llevadera, la paciente tuvo un tiempo de recuperación de 10 días y después volvió a conectarse con el mundo de los sonidos ni más ni menos». Puntualizó: «Un niño que no escuchó nunca en su vida es como que nace auditivamente el día del encendido del implante y lógicamente no entiende una palabra. Debe someterse a una rehabilitación para estimular el entendimiento y comprensión del lenguaje y producir su propio lenguaje. Esto se logra con una serie de ejercicios puntuales dados por una fonoaudióloga».  

El paciente más longevo. 

Desde 2013 hasta la fecha ha realizado un total de 72 implantes cocleares, los últimos tres a personas adultas mayores. Recibieron el dispositivo Olga Sarelli de 70 años, Atilio Sosa de 78 años y Alberto Dischneider de 82 años. Este último «se fue quedando sordo progresivamente hasta que se desconectó a esa edad». Explicó por qué es importante implantar a una persona octogenaria. «El deterioro de las funciones cognitivas se aceleran mucho más cuando una persona está aislada, deja de ir a las reuniones con amigos, de jugar a las bochas y se deprime. Entonces la rehabilitación auditiva es necesaria para que tenga una vida social lo más activa posible hasta el último día y lo mantiene intelectualmente mejor».

¿Qué es un implante coclear?

Amado respondió que la audición «tiene una parte eléctrica que es el oído interno y una externa que es mecánica. Cuando una persona se queda sorda es porque el oído interno falló por distintas enfermedades. El implante coclear es un dispositivo electrónico que sustituye el órgano sensorial. Está compuesto por un receptor estimulador que va adherido con electrodos a la cóclea que tiene forma de caracol y para ello se hace una pequeña escisión en el cráneo. El componente exterior es un micrófono o procesador de audio externo que capta los sonidos haciéndolos llegar al nervio auditivo, y de ahí al cerebro, brindando así a las personas con hipoacusias severas a profundas la capacidad de oír».    

Consultado sobre si los implantes tienen fecha de vencimiento, respondió que la vida útil del componente interno está estimada en 30 años. «En estos diez años de cirugías no hemos tenido ninguna falla, están todos en funcionamiento», aseguró. Mientras que el componente externo «lleva mantenimiento, se recambia o se repara. Pero todos son de muy buena calidad, están hecho con el mejor titanio del planeta».

Sobre qué actividades no pueden hacen los implantados para no dañar los dispositivos, respondió: «Soy bastante permisivo en el sentido de que me gusta que disfruten de la vida. Incluso pueden ir a natación ya que los implantes vienen con sistema acqua o resistentes al agua. Ahora, si juegan al rugby tienen más chances de que un golpe los dañe».

«Consistencia y solidez».

Se le preguntó cómo se siente tras devolverles la audición a más de 70 personas. Reflexionó: «Soy consciente del impacto positivo que tiene lo que hago con mi equipo de trabajo. Cuando me encuentro con alguien que hace mucho tiempo no lo veo y que gracias al implante desarrolló el lenguaje o va a la escuela, es muy emotivo. Yo siento que esto le da consistencia a mi vida. A la vida la divido en cosas placenteras y en otras que tienen cuerpo, consistencia, solidez. Me gusta sentirme útil porque sé que lo que hago es importante». En Santa Rosa Amado realiza operaciones de nariz, oído y garganta.  

Cobertura 100 por ciento.

Otra pregunta que se le trasladó a Ignacio Amado fue si las personas de todos recursos económicos pueden acceder a los implantes cocleares. Sobre este punto señaló que los dispositivos «son tecnología de alta definición, importados, por lo tanto son caros». No obstante, las cirugías son gratuitas porque «Argentina tiene una muy buena Ley Nacional de Discapacidad que cubre la atención temprana de la hipoacusia y los implantes. Los afiliados sean públicos o privados no abonan ni un centavo». Resaltó que esto «es un lujo que tiene nuestro país. Yo tengo la posibilidad de ir a congresos internaciones y esta cobertura no es universal, no en todos los países es gratis. En Chile, por ejemplo, cubre solo niños y muchas veces solo un oído».

Fotos: Amado realizó más de 70 implantes cocleares a pacientes de 6 hasta 82 años. 

Egresado del colegio secundario de Winifreda: «Quiero ser economista»

Facebook