José Petengaiser, con estirpe de gomero en Winifreda

En la gomería de su propiedad trabaja junto a sus dos hijos y su sobrino a quienes les transmitió su experiencia. 

El vecino winifredense José Emilio Petengaiser cumplió 64 años el 26 de marzo pasado. Desde hace más de 44 años se dedica al oficio de gomero, tan necesario para los que tienen vehículos y maquinarias.

En la gomería de su propiedad trabaja junto a sus dos hijos y su sobrino a quienes les transmitió toda su experiencia. Le dio su impronta al negocio con la incorporación de valiosas herramientas que facilitan la reparación de neumáticos livianos, pesados y de alta gama. Sus clientes valoran su conocimiento en la materia.

El hombre habló de sus inicios que fueron duros porque la actividad era casi artesanal. «Mi hermano Luis Enrique, “Luchi”, (ya fallecido) tenía gomería en la casa de nuestra madre. Cuando él no quiso seguir, continuó mi hermano Jorge Daniel. En ese momento yo trabajaba en el campo y tenía contrato por un año. Cuando terminó mi relación laboral me sumé a la gomería a principios de 1979», recordó.

«Teníamos un compresor, dos palancas, unos tacos y un criquet», amplió. Estuvieron «casi 4 años juntos» en ese lugar y después se mudaron a las nuevas instalaciones. Pero antes, José vendió un terreno que lo había comprado antes de hacer la colimba. Con ese dinero, adquirió una superficie de 365 metros cuadrados ubicada en la avenida Alfonsín, donde se encuentra actualmente. En ese predio, «había un galpón y una casa familiar, demolimos todo, aprovechamos algunas chapas y aberturas y tardamos tres años en construir la nueva gomería. La inauguramos el 12 de octubre de 1985».

En aquellos años, «se trabajaba todo a mano, agachado, no había cintura que resistiera, te rompías las manos con las palancas, los martillos de 5 kilos y las cuñas», rememoró. «Cuando abrimos la sociedad con mi hermano en 1995 me largué solo y empecé a modernizar el negocio. Compré una desmontadora de neumáticos, arma y desarma gomas chicas de autos, camionetas y maquinarias agrícolas. Era un alivio tremendo porque ya no tenía que trabajar agachado», contó. Fue por más. En 2017, con un crédito del Ministerio de la Producción, sumó la primera desmontadora y armadora de origen italiana que entró a La Pampa. «Es electro hidráulica. Arma y desarma todas las cubiertas que hay en el mercado desde 14 hasta 56 pulgadas, pero lo máximo que se está trabajando son neumáticos de cosechadoras de 32 pulgadas. Todavía funciona a la perfección», aseguró. También, fue el primero en incorporar un autoelevador, indispensable para cargar o bajar neumáticos de gran tamaño. «Di varios puntapiés en el pueblo», dijo. Además, cuenta con una enderezadora de llantas, arenadora, balanceadora, entre otras.

 

José en su gomería. Lleva más de cuatro décadas en el oficio. 

Tiempos modernos. 

Su última adquisición fue una desmontadora de cubiertas de perfil bajo, las que usan autos de alta gama y de competición. «Es la última máquina electroneumática y con pedales que salió al mercado. Te permite trabajar con mucha precaución rodados muy delicados para no romper el talón de la cubierta, ni dañar la llanta ni el sensor»,  precisó. «Le falta hablar solamente», expresó congratulado por el servicio que brinda. Es previsor porque tiene máquinas de repuestos. «Somos cuatro personas y podemos atender en simultáneo a la misma cantidad de clientes», gracias al equipamiento instalado.

La gomería en su génesis se llamaba “Los Dos” más tarde cambió su denominación por “La Familia” en homenaje «a mis hermanos, mis hijos Gonzalo y Rodrigo y mi sobrino Gustavo (hijo de Luchi). Los cuatro tenemos el mismo apellido. Los chicos se criaron acá adentro y ahora trabajan conmigo, aprendieron el oficio viéndome y a mí me enseñaron mis hermanos».

Operado de sus rodillas y recuperado de la rehabilitación, «soy el primero que entra y el último que se va de la gomería. Jamás nadie me tuvo que ir a golpear la puerta para decirme cuando vas a abrir. Es más, por costumbre a la mañana bien temprano tomó mates acá», cerró José entusiasmado.

Foto: José Petengaiser junto a su hijo Rodrigo y su sobrino Gustavo, a quienes les transmitió sus conocimientos.  

Especial 108º aniversario de Winifreda. INFOWINI/LA ARENA. 

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