El vecino Eduardo Nagore gerencia cuatro unidades de negocios en el sector privado que generan trabajo permanente para nueve personas.
Es propietario de un campo, una estación de servicio de bandera vinculada a una distribuidora de combustible multinacional, una flota de camiones que transporta metanol para la empresa estatal YPF y comercializa autoelevadores en varias localidades. Ocupa a nueve personas, todas con empleo formal. Su hijo Mariano quien regresó del extranjero trabaja junto a su padre.
Nagore es nativo de Miguel Riglos, pero hace 25 años que está establecido en Winifreda con su familia compuesta por su esposa, hijo e hija. Actualmente administra cuatro actividades económicas.
Según contó, fue a finales de la década del ´90’ cuando decidió incursionar en el negocio de los combustibles. Hasta ese momento manejaba uno de los camiones de hacienda que tenía su padre. Su primera estación de servicio fue de bandera blanca y la abrió en junio de 1999 a la vera de la calle Sarmiento. Cubría las guardias con Hernán Calandri. Años después, Calandri dejó de trabajar e ingresó José Sefchek, quien continúa como playero. Este emprendimiento funcionó exitosamente durante más de dos décadas y después tuvo un cambio rotundo. Nagore dijo que «de casualidad» un directivo de la empresa Shell Argentina llegó a Miguel Riglos en busca de nuevos puntos de venta. «Conversó con mi hermano y después me vino a visitar a mí. Recorrió las instalaciones y las vio viables para sumarlas a la red de la compañía. Cuando me dio el okey, empezamos con las remodelaciones siguiendo las directivas que me da la empresa», resumió.
Los cinco tanques que almacenan naftas y gasoil quedaron bajo tierra. «Después tuvimos que hacer un montón de pruebas hidráulicas, se colocaron dos surtidores nuevos, uno óctuple porque tiene cuatro mangueras de cada lado y uno doble. También, agrandamos el shop o minimercado. El grueso de los trabajos ya fueron terminados y la estación luce totalmente mejorada estética y lumínicamente. Hace más de un año que formamos parte de la red de estaciones Shell. Tuve que firmar un convenio de exclusividad para el abanderamiento, eso significa que no puedo vender combustibles de otras compañías». Kevin Kaiser es el otro empleado que permanece como playero.

Por otra parte, Nagore posee cinco camiones Iveco Cursor 330. Cada unidad tiene anexado un tanque con capacidad de 36.000 litros. «Transportan metanol desde la planta de YPF ubicada dentro del complejo industrial Plaza Huincul, provincia Neuquén, hacia distintos puntos del país. Ese producto tiene como destino las plantas de biodiesel. El 80 por ciento de los viajes confluyen en la ciudad santafesina de Rosario», señaló. Cada vehículo tiene su chófer y están monitoreados satelitalmente por YPF.
Trayectoría.
Nagore tuvo una agencia de autos en un local de su propiedad sito en Sarmiento y 9 de Julio, frente a la plaza. «La abrí en 2011. Durante un buen lapso se vendían alrededor de ocho vehículos mensuales y el boom de ventas fue la Amarok”, recordó. Cerró el emprendimiento hace «un par de meses» y ahora, en el mismo lugar, comercializa autoelevadores importados de China. A su vez, abrió una sucursal en Avenida Santiago Marzo Norte 374, Santa Rosa. «Estamos vendiendo muy bien en Winifreda y en otras localidades», aseguró. La administración y ventas están a cargo de Javier “Javito” Gebruers y Mariano Nagore, hijo de Eduardo. Mientras que en el campo trabaja Ezequiel Salotti.
Consultado sobre si le demanda muchas horas del día el gerenciamiento de sus emprendimientos, Nagore primero dejó en claro algo: «No me creo un empresario, le pongo mucho entusiasmo al trabajo y a los negocios». «Después, la buena elección del personal y tenerle confianza me hace dormir tranquilo más allá que realizo los controles correspondientes. Ahora está mi hijo Mariano. Su presencia me viene muy bien», cerró.
FOTO: Eduardo Nagore junto a su empleado José Sefchek en la estación de servicio.
Especial 108º aniversario de Winifreda. INFOWINI/LA ARENA.




















