Marcela adoptó a Monedita, el perro que vivió 10 años en la perrera.

Un historia realmente conmovedora. Un perro llamado Monedita estuvo más de diez años viviendo en la perrera municipal de Winifreda y este mediodía fue adoptado por la vecina Marcela Leguizamón. Ya lo tiene en el patio de su casa donde no para de revolcarse en el pasto. Desde hoy su vida y su futuro son diferentes ya que no le faltarán caricias y amor. La vecina Maribel Petengaizer fue quien se movilizó para buscarle un hogar responsable a este animal que tiene una discapacidad en una de sus patas delanteras. Finalmente, su tía Marcela se encariñó con el can y lo adoptó.

En diálogo con INFOWINI, Maribel contó que «el perro se llama Monedita y lo conocí en la plaza San Martín cuando supuestamente tenía ocho meses o un año. Siempre estaba jugando con los chicos y tiene una leve discapacidad en una de las patas de adelante. Un día lo llevaron a la perrera y la verdad que me daba pena que estuviese encerrado con otros perros, más allá que los cuidan y los contienen, pero necesitan caminar, pasto, tierra, libertad, estar tranquilos».

«Hace cuatro años volví a la perrera para ver con mis propios ojos como estaba funcionando y veo que Monedita todavía estaba en el lugar. En ese momento me propuse sacarlo de ahí», agregó. Fue así como «empecé a publicar su fotografía por las redes sociales con el visto bueno de la Municipalidad, no aparecía ningún interesado hasta que mi tía me dijo que se lo traiga». Empleados municipales se lo acercaron a su vivienda esta mañana. Maribel dio un dato: «Según los cálculos de las chicas que trabajaban en la canilera hacía más de 10 años que Monedita estaba ahí. Hoy logramos sacarlo y encontrarle un hogar».

 Monedita en su nuevo hogar donde podrá disfrutar y ser feliz. 

Primer día en libertad. 

Maribel comentó que a su tía Marcela «le gustan mucho los animales, ya tiene dos perras que quedaron de una camada de hace cuatro años cuando una perrita apareció preñada en el cruce (de rutas 35 y 10). Logramos traerla, tuvo crías, entregamos a todas menos dos perritas que quedaron en la casa de mi tía. Ella las cuida». Ahora sumó a Monedita. Desde esta mañana disfruta de su primer día de libertad absoluta. Consultada sobre qué fue lo primero que hizo, la proteccionista respondió «marcó territorio por todos lados, acto seguido se revolcó bastante en el pasto, mi tía tiene un patio grande con sombra y mucho verde, y después se quedó echadito debajo de una planta con sombra. Supongo que está disfrutando, relajándose de a poquito después de tantos años de cautiverio, no debe haber sido fácil para él, con el tiempo vamos a lograr que se adapte muy bien a su nueva vida». Le informaron que el can «no está castrado, tiene una leve herida en sus genitales, vamos a hablar con el veterinario y si lo podemos castrar lo vamos a hacer como corresponde». «Estoy feliz por él», exclamó y agregó «todos los perritos que están en la perrera se merecen un hogar».

-¿Vas a luchar en la medida de tus posibilidades para conseguírselos?

-Ayer fui y vi a una galga con tres cachorritos. Los vecinos la vieron, llamaron al municipio y la llevaron a la perrera con sus crías que son muy chiquitas. Vamos a tratar de conseguirles una casita como al resto de los animales. Si bien hay entre 15 y 20 perros grandes, yo le digo a la gente que son amorosos, respetuosos, no hacen pozos, muy distintos a los cachorros. Esta bueno darles un hogar a perros que realmente quieren y necesitan tener un espacio con patio. Mi deseo es que no estén más en un cuadrado con otros animales.

FOTO: Marcela Leguizamón adoptó a Monedita. Ya esta en su patio. A su lado Maribel, proteccionista animal.

Maribel, la vecina de Winifreda que busca hogares para perros abandonados

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