La winifredense Maribel Petengaizer genera acciones que demuestran su compromiso con la protección animal. No tiene un refugio, pero ayuda desde sus posibilidades. Lo hace con bajo perfil, pero quienes la conocen saben que siente empatía por los seres indefensos. Cuando toma conocimiento de canes abandonados, enseguida se moviliza para encontrarles familias adoptantes.
En los últimos días llevó a cabo la tarea que la apasiona. Con dedicación, logró que una perra y sus seis cachorritos fueran aceptados en distintos hogares. Un perrito fue adoptado por ella dado que el interesado en tenerlo demoró en venir a buscarlo. Dos santarroseñas viajaron hasta la localidad con un recién nacido para que la pobladora lo entregue en adopción.
“Ester” y sus cachorritos.
Maribel dio detalles de su última intervención. Contó que una perra había sido abandonada en el vivero municipal. Ante su pedido, un vecino la llevó hasta un predio privado donde fue bautizada “Ester” y tuvo seis cachorritos. A cinco los ubicó en distintos hogares. El restante había sido encargado por un hombre de General Pico. «Asumí el compromiso de cuidárselo, pero pasaron 60 días y nunca lo buscó. Me encariñé con el perrito y ahora vive conmigo», contó. Lo bautizó “Ringo”. El piquense se comunicó con ella para avisarle que seguía interesado en un cachorrito.
El pequeño “Rob”.
La proteccionista hizo una publicación en redes solicitando un can con pocos días de vida y por esa vía virtual dos chicas de Santa Rosa se pusieron en contacto con ella. El miércoles, aparecieron en su casa Celeste Subías con un can en brazos y Maru Urquiza. «El domingo a la noche alguien arrojó el perrito por encima de las rejas de mi casa, tiene aproximadamente 45 días. Ya lo llevé al veterinario, le dimos amor, le buscamos una familia y acá estamos con el pequeño Rob», manifestó Celeste. «Está desparasitado, evoluciona bien y ya está listo para recibir el resto de las vacunas. Se lo dejamos a Maribel para que por su intermedio conozca a su nueva familia», agregó. Maribel dijo que el piquense pasará a retirarlo en los próximos días. Además, reveló que la perra “Ester” fue adoptada por una vecina winifredense que la rebautizó “Frida”.
Por su parte, Urquiza dijo que tiene cuatro perros: “Lola” de 8 años; “Lucre” de 7 años y con una historia de abandono encima; “Firpo”, «proveniente del refugio de Apani» y “El Negro” que «un día apareció en casa y no se fue más».
Problemática.
Entre las tres cambiaron ojos de sufrimiento por «caritas felices», dijeron. «Hace falta más gente responsable como nosotras», soltó Urquiza. Consultada sobre si en la capital pampeana existe la problemática de perros vagabundos, Subías respondió que «Santa Rosa tiene mucho perro callejero. Hace falta conciencia, educación y que haya más presencia estatal y privada ocupándose de estos problemas para que no haya tanta cantidad de perros sin hogar».
FOTO: Maru Urquiza, Celeste Subías con “Rob” y Maribel, la proteccionista.
Familia de Winifreda adoptó a «Dante», el perro encadenado en un refugio municipal




















