El Paseo de las Vías fue el escenario elegido por la Biblioteca Popular Manuel Lej de Winifreda para llevar adelante una actividad denominada “Lecturas bajo las estrellas”. La hizo el 30 de septiembre pasado, en horario nocturno. Esa noche niños, niñas y jóvenes leyeron libros bajo la luz de las estrellas y luego apreciaron la luna y los planetas Júpiter y Saturno con modernos telescopios de los Astro Divulgadores, un emprendimiento del periodista científico Darío Piroddi, que regresó al pueblo invitado por la biblioteca. Ya había estado en mayo.
Maratón.
La bibliotecaria Elcira López, comentó que esta movida se hizo en el marco del Día de las Bibliotecas Populares que se festeja cada 23 de septiembre. Ese día «nos sumamos a la Maratón Nacional de Lectura junto a la Escuela 104. Alumnos y alumnas de ambos turnos se acercaron a la biblioteca que estuvo totalmente ambientada y tuvieron a su disposición libros de cuentos de terror cuyos personajes centrales son brujas, fantasmas, dragones, monstruos». El viernes, llevaron libros de géneros variados al Paseo de las Vías. Lectores y lectoras sentados sobre alfombritas podían elegir el material que más les gustara. «Leímos un cuento que se llama “Leyenda de las Estrellas”, donde el pueblo Mocoví cuenta cómo llegaron (el origen) las estrellas al cielo. Ese fue el puntapié para que Darío haga su mirada al espacio y comenzara la observación por los telescopios», comentó la trabajadora. Además, consideró que esta propuesta buscó incentivar a chicos y grandes «a que conozcan nuestras actividades, bibliografía y nuestro espacio».

Júpiter y Saturno.
Por su parte Darío Piroddi contó que el cielo estaba «súper despejado» y las familias observaron con los telescopios de los Astro Divulgadores la luna en su fase creciente, a Júpiter, el más grande de todos los planetas del sistema solar, y a Saturno con sus anillos, como nunca antes se vieron.
Esa noche la luna estaba «en una fase súper linda para ver los cráteres formados por impactos de meteoritos, tienen diámetros de hasta 80 km, imagínense lo profundo que son esos cráteres, realmente han sido verdaderos piedrazos que la luna ha recibido a lo largo de sus millones de años».
En ese momento, el planeta Júpiter se encontraba en la posición más cercana a la Tierra que se haya registrado en los últimos 60 años. «Estamos hablando de varios millones de kilómetros, pero un poquito más cerca de lo que usualmente suele estar. Con nuestros telescopios alcanzamos a verlo más grande y brillante, mejor imposible». En cuanto a Saturno, sus anillos tenían «una inclinación especial» por eso pudieron disfrutarlo «en su máximo esplendor».

Antares.
A pedido de Piroddi, los presentes levantaron la vista para ver una estrella rojiza en estado agonizante. Al respecto, el divulgador explicó que «las estrellas, si las relacionamos con un ser vivo, tienen un nacimiento, una edad de crecimiento (adolescencia o adultez) y finalmente mueren». «La luna -siguió- se encuentra pegada a una estrella que se llama Antares que en la mitología greco-romana se le daba la característica de ser el corazón de la famosa constelación de escorpio. Esa estrella está en la etapa final de su vida y es por eso que se muestra en una coloración anaranjada, media rojiza, esto significa que se está enfriando». «Las estrellas llegan al final de su vida cuando la cantidad de hidrógeno disponible es cada vez menor, por lo tanto al quedarse sin su recurso principal experimentan grandes cambios. En este caso, al tratarse de una estrella tan grande va a terminar con una gran explosión, que ocurrirá dentro de millones de años, en el ciclo de nuestra vida no lo vamos a ver. En términos astronómicos, Antares está en sus últimos años de su vida. Cuando explote será un espectáculo visual que no afectará a nuestra vida», cerró.

Darío Piroddi y su equipo de Astro Divulgadores.
FOTO: Lectura bajo la luz de las estrellas y observación de planetas en el Paseo de las Vías.




















