El reconocido fotógrafo santarroseño Javier Martín reveló que con su familia tomaron la decisión de irse a vivir al extranjero para empezar una nueva etapa en sus vidas. Con su esposa e hija dejarán la provincia en los primeros meses de 2023 y se instalarán en Italia. Cuando su hijo finalice los estudios universitarios también viajará a Europa.
Decisión tomada.
Martín fue entrevistado por este medio cuando presentó en Winifreda la muestra fotográfica que recrea la vida de los alemanes en La Pampa, que concretó en conjunto con la Asociación Descendientes de Alemanes en la provincia. Fue consultado sobre si había sido muy movilizante para él retratar a hombres y mujeres de la colectividad, respondió «totalmente» e inmediatamente dio a conocer que «con mi familia hemos decidido emigrar a Europa el próximo año, nos vamos en principio a Italia a vivir».
Martín es pampeano desde la cuna. «Soy nacido en Santa Rosa, me fui nueve años a trabajar y a estudiar a Buenos Aires, volví y ahora tomamos esta decisión». Cuando se le preguntó los motivos por cuales dejará La Pampa, respondió «por los que nos vamos del país muchos argentinos».
Nuevo ciclo.
«Nuestros abuelos o bisabuelos vinieron desde España, Italia, Alemania, algunos escapando de la guerra, otros escapando del hambre. En este momento hay un nuevo ciclo en argentina. Lamentablemente muchos buscamos afuera un futuro, tal vez, mejor para nuestros hijos», contrapuso.
El país que eligió para radicarse con su familia es Italia. El día que habló con este medio no tenía definida la localidad donde vivirán. Al respecto, el trabajador fotográfico contó que evalúa dos locaciones. «En mi familia, los Casucho son originarios de un pueblo muy chiquitito de la provincia de Salerno que se llama Campora y tiene 300 habitantes. Hemos recuperado su historia. Pero probablemente vayamos a Cerdeña, todavía no lo tenemos definido. Vamos a recorrer para ver en qué lugar nos instalamos, invertimos y nos afincamos allá», dijo. Entre sus planes figura viajar «con mi esposa, mi hija de 16 años (estaba a su lado) y mi hijo de 21 años se quedará en La Pampa a terminar su carrera universitaria y después se irá».
Últimos trámites.
Un sabio dicho dice que la vida da muchas vueltas que uno nunca sabe en qué lugar del mundo va a terminar. «Mira las vueltas de la vida. Este año mi primo viajó a Campora y cuando estaba allá saca una fotografía a las bóvedas de una iglesia donde hay una virgen pintada con el nombre de mi tatarabuelo. Es decir, quien se vino para acá ya era un artista y nadie continuó el arte dentro de la rama de mi tatarabuelo. Se llamaba Benjamín Casucho», comentó. No obstante, Martín siente que tiene «muchos puntos de coincidencia» con su familiar. «Como artista fotográfico, después de varias generaciones, vuelvo al lugar de origen de mi tatarabuelo con parte de esa historia más los recuerdos de mi vida en La Pampa. Y eso es muy movilizante». Se retrotrajo para recordar que en su familia ha convivido con italianos, alemanes y españoles. «Una abuela de Winifreda por parte de la familia de mi padre me mandaba la torta rusa cuando estudiaba en Buenos Aires y con tanto cariño la esperaba. Esas cosas te movilizan y mucho», indicó.
Cuando se le preguntó cuándo se subirán al avión que los llevará a Europa, contestó que «todavía no tenemos fecha, estoy esperando que llegue mi primo que esta allá (Italia) con la última documentación que necesitamos para viajar. No sabemos si el 2 de enero o el 20 marzo, pero más o menos en esa fecha nos estaremos yendo», cerró Martín.
Trayectoria
Cabe mencionar que Javier Martín acumula más de 30 años de profesión. Sus raíces están en Winifreda porque su papá Lorenzo Martín, ´Encho´, como lo apodaban, nació en la localidad. Su abuelo, Florián Martín, fue uno de los primeros habitantes, antes de que llegara el tren ya estaba viviendo en la zona rural de El Guanaco. Su tía también vivía en Winifreda. Durante su adolescencia, el pampeano viajó a Buenos Aires para estudiar Ingeniería en Producción Agropecuaria y después Fotografía. Al final primó la segunda carrera en su vida profesional. Dada su dedicación terminó como docente del Foto Club Buenos Aires donde ingresó en 1992 y estuvo hasta 1999. En el medio recibió dos premios Cóndor, en la categoría fotoperiodismo. En 1999 abrió su Escuela de Fotografía en Santa Rosa con el aval del presidente del Foto Club y empresas como Nikon Argentina. Su escuela ya tiene más de 22 años de existencia.
FOTO: Javier Martín junto a la colección fotográfica «Tradiciones alemanas».
Javier Martín expuso su arte en Winifreda: «La fotografía me mantiene activo»




















